Nueva Delhi. – El hombre de una comunidad tribal de la India que llevó los restos de su hermana a un banco para reclamar unos 230 dólares tiene ahora más de 13,000 dólares en donaciones, además de documentos oficiales y ayudas públicas, casi un mes después de que su caso conmocionara al país.
Jitu Munda, un hombre analfabeto de la comunidad ho del estado oriental de Odisha, reclamaba 19,400 rupias de la cuenta de su hermana Kalara, pero tras el escándalo recibió el pago bancario, asistencia oficial y una nueva cuenta que acumula cerca de 1,1 millones de rupias (unos 13.000 dólares) en donaciones.
El caso se viralizó a finales de abril, cuando Munda acudió a una sucursal rural del Indian Overseas Bank con los restos óseos de su hermana para demostrar su muerte y poder acceder a los ahorros que, según dijo, llevaba semanas intentando reclamar sin éxito.
Kalara había fallecido meses antes, pero la ausencia de documentación formal y las exigencias bancarias impidieron a su hermano retirar el dinero. Según la versión de Munda, empleados de la sucursal le pidieron la presencia física de la titular de la cuenta, por lo que decidió abrir la tumba y llevar los restos al banco.
La entidad negó haber solicitado el cadáver y atribuyó el incidente al desconocimiento del hombre sobre los procedimientos legales, aunque una investigación preliminar de las autoridades apuntó después a negligencias por parte de los funcionarios bancarios.
Tras el escándalo, la administración local emitió el certificado de defunción de Kalara en dos días y el banco liberó las 19.402 rupias reclamadas, incluidos intereses, a nombre de los herederos legales.
Las autoridades también entregaron a Munda 30.000 rupias, unos 360 dólares, del Fondo de la Cruz Roja, lo incluyeron en programas de asistencia social y actualizaron su documentación de identidad, mientras ciudadanos y organizaciones comenzaron a enviarle donaciones, según el diario India Express.
El ministro regional de Recaudación y Gestión de Desastres, Suresh Pujari, calificó el caso como uno de los incidentes «más vergonzosos» que había presenciado y pidió responsabilidades si se comprobaba una actuación indebida del banco.
Munda vive en una aldea del distrito de Jajpur, en el este de la India, una región con comunidades tribales que a menudo enfrentan barreras de acceso a servicios bancarios, documentos oficiales y ayudas públicas.
Pese al dinero recibido y a las ayudas prometidas, el hombre no ha retirado todavía las donaciones de su nueva cuenta y continúa viviendo de forma precaria, según medios locales.
La tumba de Kalara, abierta por su hermano para recuperar los restos que llevó al banco, fue asegurada ahora con cemento.
Munda, sin embargo, asegura que sigue afectado por haber desenterrado a su hermana, según relató a The Indian Express, cada vez que recuerda lo ocurrido mira hacia la tumba y le pide perdón por no haber dejado su alma en paz.



