Sustituir el ascensor por las escaleras puede disminuir el riesgo de muerte y enfermedades cardiovasculares, de acuerdo con una investigación liderada por la doctora Sophie Paddock de la Universidad de East Anglia. El estudio, realizado junto al Norfolk and Norwich University Hospital Foundation Trust, concluye que este hábito cotidiano tiene efectos positivos directos en la salud y la longevidad.
El análisis incluyó datos de 480.479 adultos entre 35 y 84 años, tanto sanos como con antecedentes médicos. Los resultados muestran que quienes suben escaleras de forma regular tienen un 24% menos de riesgo de morir por cualquier causa. Además, presentan una reducción del 39% en la probabilidad de fallecer por enfermedades cardiovasculares.
La práctica también contribuye a prevenir accidentes cerebrovasculares, infartos e insuficiencia cardíaca. Los beneficios se observan en hombres y mujeres, independientemente de la intensidad o velocidad con que se realice la actividad.
Subir y bajar escaleras permite incorporar ejercicio físico sin necesidad de equipos ni cambios drásticos en la rutina diaria. Esta accesibilidad resulta clave, especialmente considerando que una parte significativa de la población no cumple con los niveles mínimos recomendados de actividad física.
Desde el punto de vista físico, subir escaleras fortalece músculos como el glúteo mayor y mejora la movilidad de la cadera, mientras que bajar escalones activa el cuádriceps y contribuye a la estabilidad de la rodilla. También favorece la movilidad del tobillo, lo que puede beneficiar a personas activas y deportistas.
Los especialistas recomiendan comenzar de forma progresiva, cuidar la técnica, usar calzado adecuado y alternar ritmos para evitar lesiones. Incluso pequeños incrementos en la frecuencia de esta actividad generan beneficios medibles.
El estudio destaca que tanto personas sanas como aquellas con antecedentes cardíacos pueden mejorar su condición incorporando este hábito. Elegir las escaleras en lugar del ascensor se presenta como una medida simple, efectiva y al alcance de la mayoría para mejorar la salud cardiovascular y reducir el riesgo de muerte prematura.



