El periodismo gráfico y la sociedad dominicana pierden a una de sus figuras más singulares, valientes y respetadas. La madrugada de este sábado falleció el reconocido fotoreportero Franklyn Guerrero, cuya sensibilidad para narrar la realidad a través del lente dejó una marca profunda en la historia de los medios locales.
Guerrero falleció en el Centro de Diagnóstico, Medicina Avanzada y Telemedicina (Cedimat), donde permanecía ingresado desde hacía más de una semana, tras una larga y digna batalla de más de cuatro años contra el cáncer.
Una vocación volcada a las calles
Aunque era odontólogo de profesión y ejerció dicha carrera con excelencia, Guerrero encontró su verdadero propósito de vida en la comunicación y el fotoperiodismo. Con una cámara al hombro, prefirió recorrer barrios, calles y comunidades apartadas para documentar historias humanas de gran calado, enfocándose principalmente en:
- Las profundas desigualdades sociales.
- El dolor de las comunidades vulnerables.
- Las problemáticas que afectaban directamente a los ciudadanos.
Valentía frente al peligro y el crimen
El trabajo de Franklyn Guerrero trascendió la cotidianidad informativa debido a su audacia. Nunca dudó en adentrarse en escenarios complejos para retratar de frente las realidades vinculadas al narcotráfico y la criminalidad, a pesar de los altos riesgos que esto implicaba para su integridad física.
Compromiso inquebrantable: Colegas del gremio recuerdan que el fotoreportero llegó a ser objeto de amenazas de muerte e intentos de agresión por parte de allegados a reconocidos delincuentes. Sin embargo, ninguna intimidación logró que renunciara a su compromiso ético con la verdad.
Un legado que marcó la prensa y la televisión
El estilo único de Guerrero para conectar la fotografía con el relato dejó un sello distintivo en los principales medios del país:
- La Fotocrónica de El Nacional: Durante años fue el responsable de esta emblemática página dominical. Su trabajo era tan apreciado que el histórico director del periódico, Radhamés Gómez Pepín, solía recorrer la redacción solo para admirar las impactantes imágenes que Guerrero llevaba al diario.
- «Nuria en el 9»: Su popularidad se masificó al trasladar su concepto a la televisión. Con una voz inconfundible y una forma muy particular de narrar las imágenes, conquistó a la audiencia dominicana, convirtiéndose en un referente tan grande que su estilo llegó a ser imitado por humoristas y ciudadanos.
- CDN, Canal 37: Incursionó con éxito en la locución y colaboró de manera activa en diversos espacios informativos de la planta televisiva.
A pesar de su éxito en las pantallas y cabinas de grabación, Franklyn Guerrero siempre mantuvo una postura firme: su lugar preferido en el mundo estaba en el pavimento, detrás del visor de su cámara, capturando de manera magistral aquellos momentos irrepetibles de la realidad dominicana.



