Irán lanzó el domingo varios misiles contra Israel, que asegura haberlos interceptado, en el rompimiento de un frágil alto el fuego al cabo de 100 días de guerra en Oriente Medio.
Israel amenazó el lunes con responder a esos lanzamientos, presentados por Teherán como represalias por los bombardeos israelíes en Líbano, que dejaron dos muertos y 20 heridos, entre ellos cuatro niños y cuatro mujeres, según el Ministerio de Salud libanés.
Los poderosos Guardianes de la Revolución de Irán calificaron los misiles como una «advertencia» a Israel.
La acción iraní llevó al presidente estadounidense Donald Trump a llamar al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, para advertirle de no responder al ataque.
«Voy a llamar a Bibi (Netanyahu) ahora mismo y decirle que no responda», dijo Trump en una entrevista telefónica, según el periodista Barak Ravid, de Axios.
«Israel lanzó su ataque e Irán lanzó su ataque. No necesitamos otro», señaló Trump.
Ravid publicó posteriormenteen X que, según un funcionario estadounidense, Trump efectivamente conversó con Netanyahu.
Israel acusó a Irán de cometer un «grave error» con su ataque, que según el ejército israelí incluyó 11 misiles, todos los cuales habrían sido interceptados, sin dejar víctimas.
El jefe militar israelí, teniente general Eyal Zamir, aseguró que el ejército «golpeará al enemigo con fuerza cuando recibamos luz verde».
Teherán afirmó en un comunicado que Israel había «cruzado todas las líneas rojas» en Líbano, y posteriormente anunció la suspensión de vuelos a su aeropuerto internacional.
La posibilidad de alcanzar un acuerdo para poner fin a la guerra iniciada hace 100 días y que ha hecho tambalear la economía mundial, se aleja cada vez más.
– Estancamiento –
«El bloqueo naval impuesto a Irán y la luz verde dada hoy por Estados Unidos al régimen sionista convierten las bases y los activos estadounidenses y del régimen (israelí) en la región en objetivos legítimos», declaró en X el negociador jefe de Irán y presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf.
Los Guardianes de la Revolución anunciaron el lunes un ataque contra «grupos terroristas» en el Kurdistán iraquí, según la prensa estatal.
Aunque las negociaciones de paz parecen estancadas, Pakistán, que actúa como mediador, prosigue sus esfuerzos.
Según la televisión estatal, el ministro del Interior pakistaní, Mohsen Naqvi, visitó de nuevo Teherán y entregó una «carta especial» dirigida al líder supremo Mojtaba Jamenei, que contiene «un mensaje muy importante», según indicó sin revelar su contenido.
Por su parte, el portavoz de la cancillería iraní, Esmail Baqai, calificó el proceso de negociaciones de «engorroso».
En Teherán, la incertidumbre y el estancamiento económico pesan sobre los habitantes.
«Tengo la sensación de que esta situación va a prolongarse durante un tiempo: una especie de estado suspendido en el que unos lanzan misiles, otros envían drones», declaró a la AFP Farhad, un chef de 35 años en la capital iraní.
Desde el alto el fuego del 8 de abril, las hostilidades habían cesado casi por completo, pero resurgieron en los últimos días, sobre todo en torno del estrecho de Ormuz.
El ejército estadounidense anunció el domingo haber derribado dos drones iraníes que amenazaban el tráfico marítimo internacional en el estrecho, y afirmó que sus fuerzas se mantenían «en alerta».
– El polvorín libanés –
Paralelamente, las hostilidades continúan en el otro frente del conflicto, Líbano, desde donde se lanzaron este domingo proyectiles contra Israel, a pesar de un alto el fuego teóricamente vigente.
El conflicto estalló el 2 de marzo, cuando Hezbolá atacó a Israel para vengar la muerte del anterior líder iraní, Alí Jamenei.
Este domingo la oficina del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, anunció que el Ejército atacó centros de mando del grupo chiita en los suburbios del sur de Beirut «en respuesta a los disparos de Hezbolá contra territorio israelí».
Desde marzo los ataques contra Líbano han dejado al menos 3.613 muertos, según el último balance de las autoridades.
Del lado israelí, murieron 29 soldados y un contratista civil en el Líbano, según el ejército.
Irán exige que cualquier acuerdo con Estados Unidos incluya el fin de las hostilidades en territorio libanés, mientras que Washington preferiría tratar ambos temas por separado.
En este contexto, Trump pidió a su aliado israelí que los ataques contra Hezbolá fueran más «quirúrgicos».
Las posturas de Teherán y Washington siguen muy alejadas en cuestiones como el conflicto en Líbano, los activos iraníes congelados en el extranjero, la energía nuclear y el control del estrecho de Ormuz.
Por otra parte, Irán, que participa en el Mundial de fútbol organizado conjuntamente por Estados Unidos, México y Canadá, denuncia un «trato discriminatorio» contra su delegación, ya que varios miembros del cuerpo técnico no han obtenido el visado para entrar en territorio estadounidense.



