Durante su intervención en el programa Despierta con la X de la emisora La X102 FM, la comunicadora Carmen Rodríguez, hija del diplomático Alfonso Rodríguez, lanzó una contundente advertencia sobre la ligereza con la que se maneja la información en los medios de comunicación y las redes sociales en el país. Rodríguez alertó que, de no ponerse freno a la difamación deliberada, el panorama podría terminar en una tragedia física.
Las declaraciones se produjeron en el marco del debate sobre el proyecto de ley sometido por el diputado Charlie Mariotti, el cual busca modificar varios artículos del nuevo Código Penal para reforzar las garantías de la libertad de expresión y de prensa.
El peligro de la comunicación sin verificar: Al borde de la desgracia
Rodríguez expresó su profunda preocupación por la falta de rigor ético en las plataformas digitales y micrófonos abiertos, donde se destruyen reputaciones sin ningún tipo de sustento o evidencia técnica (mencionando de forma jocosa que algunos ni siquiera muestran un «cactury» o captura de pantalla).
La comunicadora enfatizó que, aunque las familias de figuras públicas muy expuestas—como la suya—pueden desarrollar un «blindaje» emocional, la mayoría de los ciudadanos y sus seres queridos sufren daños incalculables por rumores falsos. Fue ahí donde lanzó su advertencia más severa:
«Me preocupa mucho porque va a llegar un momento donde va a venir una persona, se va a jartar y va a desvivir a dos o tres. Entonces, vamos a tener que llegar a la desgracia para poder ponerle atención a esto (…) va a tener que venir una persona, lamberse a dos o tres para que entonces le pongan asunto a esto».
Rodríguez aclaró que una cosa es el periodismo de investigación que expone mafias con pruebas y otra muy distinta es «hablar disparates» con total impunidad. «Usted tiene que saber que si se equivocó, si dijo una mentira o si dijo una información que ni siquiera la verificó, usted debe pagar las consecuencias», sentenció.
Inversión de la carga de la prueba en casos de difamación
Al analizar la propuesta del diputado Mariotti, Rodríguez se mostró totalmente de acuerdo con que el delito de difamación solo deba configurarse cuando se demuestre fehacientemente que la información difundida es falsa.
La comunicadora rechazó de manera tajante el esquema actual que obliga a la víctima a demostrar su inocencia:
- No a la inversión de la prueba: «No tengo que ser yo el que demuestre que lo que tú dijiste de mí es mentira. Eres tú que tienes que demostrar que lo que tú dijiste tiene algún asidero».
- Límites éticos: Criticó que la difamación sea tratada prácticamente «como un derecho fundamental» que permite acabar con las personas de forma deliberada.
Escepticismo ante el Congreso y un llamado a la ciudadanía
A pesar de su respaldo absoluto a la iniciativa de Mariotti, Carmen Rodríguez puso en duda la factibilidad de que el proyecto sea aprobado por el Poder Legislativo actual. Recordó que el mismo Congreso que aprobó el Código Penal vigente tiende a dar el visto bueno a las líneas del Ejecutivo sin propiciar «discusiones profundas».
Sin embargo, instó a la sociedad civil a empoderarse y respaldar la propuesta de reforma de manera activa, argumentando que están en juego libertades democráticas esenciales frente a los abusos de poder:
- Protección de la sátira y la protesta: El proyecto busca evitar que las críticas y las denuncias ciudadanas sean interpretadas de manera arbitraria como «ultraje a la autoridad».
- Defensa del derecho a disentir: Rodríguez concluyó advirtiendo que, de no defenderse estos espacios para la opinión política y la sátira, la ciudadanía terminará «con la boquita tapada, como muchas veces prefieren esos funcionarios».



