Visiblemente indignado, el aspirante presidencial del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Francisco Javier García, condenó enérgicamente la muerte del joven Darling Enmanuel Mercado Reyes, de 17 años, presuntamente a manos de agentes de la Policía Nacional.
«Lo que ha pasado es una verdadera vergüenza nacional. Esto no puede seguir ocurriendo», expresó para cuestionar el trato desigual que, a su juicio, reciben los jóvenes según el lugar donde viven, detalla un comunicado.
«No es posible que un niño de 17 años que resida en una urbanización sea considerado un joven con futuro, mientras que, si vive en uno de nuestros barrios más humildes, sea etiquetado como un ‘tíguere’. Esa forma de juzgar a nuestra juventud tiene que terminar», afirmó.
Sostuvo que resulta inaceptable que quienes tienen la responsabilidad de garantizar el orden y la seguridad sean precisamente quienes llevan dolor, angustia y luto a las familias dominicanas.
El dirigente político deploró que, a pesar de que las más altas autoridades del país expresan su pesar cada vez que ocurren hechos de esta naturaleza, las muertes a manos de agentes del orden continúan registrándose.
«Aunque siempre he sido muy cuidadoso con el uso de las palabras, frente a un hecho como este no hay espacio para la indiferencia. Es una vergüenza que quienes están llamados a proteger la vida sean quienes les provocan tanto dolor. ¡Ya está bueno, coño!, de que en la República Dominicana sigan ocurriendo hechos como este», manifestó.
Francisco Javier afirmó que el único «delito» que tenía Darling Enmanuel Mercado Reyes era haber nacido y vivido en un barrio humilde, una realidad que calificó como inadmisible en un Estado de derecho.
Finalmente, expresó su solidaridad con la familia del joven y con toda la comunidad de Herrera. «Mi profunda solidaridad con la familia de Darling y con el pueblo de Herrera. Esta tragedia nunca debió ocurrir y no puede seguir pasando», expresó.
Asimismo, aseguró que, de llegar a la Presidencia de la República, impulsará una profunda transformación de los cuerpos del orden para garantizar el respeto a la vida y los derechos ciudadanos.
«Me comprometo solemnemente a que, en un gobierno encabezado por nosotros, casos como este no volverán a ocurrir. Es un hecho vergonzoso e intolerable que el país no puede seguir aceptando», sentenció.



