Durante su intervención en el programa televisivo Despertar Político, el licenciado Samuel Ávila calificó el juicio contra el exprocurador general de la República, Jean Alain Rodríguez, como un «premio de cacería» y un «trofeo del poder político de turno«, asegurando que el caso ha traspasado los límites del Estado de derecho para convertirse en un juzgamiento mediático.
Ávila explicó que, desde una perspectiva estrictamente jurídica, el proceso contra Rodríguez ha superado de manera excesiva la duración máxima del procedimiento establecida en la ley. Citando los artículos 150 y 151 del Código Procesal Penal (CPP) sobre plazos de investigación y perentoriedad, indicó que el proceso acumula ya cuatro años, cuando la normativa señala que la acción penal debe extinguirse al vencerse los tiempos máximos permitidos.
«Para el poder político de turno, tener la cabeza de este ciudadano es un gran premio de cacería. No les importa si se violan las normativas constitucionales, el debido proceso o los fallos procesales; para su ego, lo relevante es exhibir el trofeo», manifestó Ávila.
Crítica a la «canibalización» y condena mediática
El jurista enfatizó que la sociedad domincana y el sistema judicial atraviesan un deterioro institucional al sustituir las garantías constitucionales por «condenas anticipadas» en los medios de comunicación y redes sociales. Denunció que el Ministerio Público ha incurrido en faltas al ralentizar la presentación formal y motivada de acusaciones mientras atribuye la dilación a la defensa del imputado por el simple hecho de ejercer sus garantías constitucionales en los tribunales.
«Aquí no se está juzgando con la misma proporcionalidad que establece la Constitución. Un día queremos ser Estado de derecho y al otro día queremos actuar como caníbales. Todo ciudadano, sin importar quién sea, tiene derecho a ser juzgado respetando la ley», afirmó el analista.
Lado transitorio del poder
Ávila también instó a la ciudadanía y a los actores del sistema judicial a reflexionar sobre la base constitucional del caso, el análisis de la jurisprudencia y los argumentos de ambas partes. Finalmente, envió un mensaje a las autoridades sobre la volatilidad del ejercicio del poder político de cara a los próximos ciclos electorales:
«Todo esto es transitorio. Quienes hoy ejercen el poder sin respetar las garantías constitucionales deben recordar que el poder se acaba, y mañana podrían ser ellos quienes necesiten que se les respete el debido proceso», concluyó.



