La mosca de la fruta representa un desafío para la producción agrícola dominicana, especialmente para el mango, un cultivo de gran importancia económica para el país por su impacto en zonas productoras como Baní, en la provincia Peravia, y otras comunidades agrícolas.
El planteamiento fue realizado por el economista, agrónomo y exsenador por la provincia Elías Piña, Adriano Sánchez Roa, durante una entrevista en el programa Toque Final, conducido por Julio Martínez Pozo, por Antena 7, donde analizó la incidencia de esta plaga, la suspensión de exportaciones hacia Estados Unidos y los retos que enfrenta el sector agropecuario dominicano.
Sánchez Roa explicó que la mosca de la fruta es un insecto propio de los países tropicales de América y que, debido a las condiciones climáticas de estas zonas, permanece activa durante gran parte del año. Indicó que existen diferentes tipos de mosca de la fruta y que la especie presente en estos climas afecta diversos cultivos.
Explicó que la hembra perfora el fruto con un órgano llamado ovipositor, mediante el cual deposita sus huevos, dando paso al desarrollo de larvas que provocan daños y pudrición en el producto.
Aunque la plaga puede afectar varias producciones agrícolas, Sánchez Roa destacó que el mayor impacto socioeconómico en República Dominicana se concentra en el mango, debido a la importancia de este cultivo para las exportaciones y para las comunidades productoras.
Señaló que el mango tiene una importancia económica significativa para la provincia Peravia, especialmente Baní, así como para otras zonas productoras como San Cristóbal y Azua. Agregó que la mosca de la fruta también puede afectar cultivos como la guayaba, el aguacate y la naranja, aunque con un impacto menor.
Técnicos especializados, un elemento clave para la sanidad vegetal
Al referirse a la capacidad de respuesta del país frente a esta amenaza, Sánchez Roa resaltó la importancia de contar con técnicos especializados en sanidad vegetal.
Explicó que la atención fitosanitaria no puede estar en manos de cualquier persona ni de cualquier productor, sino de profesionales especializados con la preparación necesaria para realizar labores de monitoreo y control.
El exsenador señaló que cientos de técnicos especializados en sanidad vegetal fueron cancelados desde el año 2020 en todo el país, y consideró que esa situación debe revisarse por la importancia de contar con personal capacitado para enfrentar las amenazas que afectan la agricultura.
Protocolos y recuperación de las exportaciones
Al referirse a la suspensión de las exportaciones de mango hacia Estados Unidos, Sánchez Roa explicó que antes de una medida de esa naturaleza existe un protocolo entre el Servicio de Inspección Sanitaria de Animales y Plantas (APHIS), del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, y el Ministerio de Agricultura de República Dominicana a través de sus áreas de sanidad vegetal.
Explicó que ese protocolo incluye inspecciones, monitoreo y seguimiento de las condiciones establecidas, y que cuando se detectan fallas se notifican para que puedan ser corregidas antes de llegar a una suspensión.
Sánchez Roa indicó que República Dominicana tiene la oportunidad de recuperar las condiciones necesarias para la exportación mediante un trabajo coordinado entre las autoridades, productores y organismos sanitarios estadounidenses.
Entre las acciones mencionó la instalación de trampas para monitorear la presencia del insecto, la limpieza de las plantaciones, las podas y el manejo adecuado de los frutos afectados para evitar la propagación de la plaga.
Finalmente, destacó que el caso del mango debe verse dentro de una visión más amplia de protección agrícola nacional, debido a que otros cultivos también requieren vigilancia y atención frente a las amenazas fitosanitarias.



