Agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas han detenido en las últimas semanas a decenas de personas en al menos 15 aeropuertos del país, en el marco de una expansión de operativos migratorios que se viene implementando desde mayo de 2025.
Entre los detenidos se encuentran cónyuges de ciudadanos estadounidenses, trabajadores del sector tecnológico y extranjeros con visas vencidas. Las detenciones se han producido en zonas como mostradores de check-in y puertas de embarque, lo que ha generado preocupación entre expertos legales.
El abogado Ghassan Shamieh, quien representa a varios de los afectados, aseguró que sus clientes no tienen antecedentes penales y que muchos cuentan con procesos migratorios en curso. “Estamos hablando de migrantes con solicitudes legítimas pendientes”, afirmó en declaraciones recogidas por The New York Times.
Uno de los casos que ha ganado mayor visibilidad es el de la ecuatoriana Chantal Morales Rojas, de 27 años, detenida el 20 de julio en el aeropuerto de Denver cuando se disponía a abordar un vuelo hacia Oakland. Según testigos, fue interceptada por agentes vestidos de civil tras activarse una alerta al escanear su tarjeta de embarque.
Morales había ingresado a Estados Unidos en 2023 con una visa J-1, que expiró en enero de 2025, y había iniciado un trámite para regularizar su estatus. Posteriormente, un juez autorizó su liberación bajo fianza de 3.000 dólares, mientras su defensa presentó una demanda contra el gobierno.
De acuerdo con reportes de CBS News, el aumento de detenciones responde a una mayor coordinación entre el ICE y la Administración de Seguridad en el Transporte. Este acuerdo permitiría identificar y detener incluso a personas sin antecedentes penales, pero sospechadas de violaciones administrativas en materia migratoria.
Una fuente citada por CBS News describió a los viajeros como “blancos fáciles”, debido a que los aeropuertos son entornos controlados donde las autoridades cuentan con información previa sobre los pasajeros.
El cambio de estrategia ha encendido alertas en la comunidad legal. Charles Kuck, abogado especializado en inmigración en Atlanta, afirmó que en casi cuatro décadas de ejercicio nunca había visto una práctica similar. Por su parte, representantes de la Asociación Estadounidense de Abogados de Inmigración han comenzado a recomendar a ciertos migrantes evitar vuelos domésticos mientras regularizan su situación.
Desde el Departamento de Seguridad Nacional, las autoridades señalaron que las personas en situación irregular ya no podrán viajar dentro del país, salvo en casos de autodeportación.
La medida abre un nuevo frente en la política migratoria estadounidense y podría tener implicaciones significativas para miles de personas con procesos pendientes o estatus migratorio en transición.



