El presidente del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), Federico Antún Batlle «Quique», advirtió este miércoles que República Dominicana debe reforzar su preparación ante el riesgo de terremotos de gran magnitud, debido a su ubicación en una zona de actividad sísmica.
Antún Batlle llamó a las autoridades a fortalecer los planos de contingencia, realizando simulacros periódicos de evacuación y desarrollar una campaña nacional de orientación para que la ciudadanía conozca cómo actuar antes, durante y después de un movimiento telúrico, según detalla un comunicado.
«Los terremotos no se pueden predecir, pero sí podemos prepararnos para reducir sus consecuencias. Lo peor sería esperar que ocurra una tragedia para comenzar a tomar», expresó.
El dirigente político planteó identificar las comunidades y edificaciones más vulnerables, establecer rutas de evacuación y verificar que hospitales, escuelas, oficinas públicas, comercios y residenciales cuenten con protocolos de emergencia conocidos por sus ocupantes.
Sostuvo que el país dispone de un Plan Nacional de Contingencia para Terremotos y que en ocasiones anteriores se han realizado ejercicios de evacuación, pero se demostró que estas deben mantenerse de manera permanente y extenderse a todos los sectores de la sociedad.
Antún Batlle señaló que República Dominicana está ubicada en la isla de La Española, en una zona de interacción de las placas del Caribe y Norteamérica, por lo que, a su juicio, debe mantener una política constante de prevención, orientación y vigilancia.
«No buscamos infundir miedo ni crear alarma. Queremos llamar la atención para que se actúe a tiempo. Nuestro territorio registra una actividad sísmica frecuente y no podemos comportarnos como si estuviéramos libres de peligro», sostuvo.
También planteó revisar el cumplimiento de las normas de construcción y reforzar aquellas estructuras que, debido a su antigüedad, ubicación o falta de supervisión técnica, puedan representar un riesgo para sus ocupantes.
“En nuestras ciudades existen numerosos edificios, viviendas y establecimientos levantados sin controles rigurosos y esa realidad eleva el riesgo de pérdidas humanas si se produce un terremoto fuerte”, apuntó.
El presidente del PRSC recordó el terremoto ocurrido el 4 de agosto de 1946, considerado uno de los eventos sísmicos más fuertes registrados en el país, con una magnitud estimada de 8,1. El fenómeno generó un tsunami que afectó a comunidades de la región nordeste y provocó más de mil muertes, según registros históricos citados por el dirigente.
«En aquella época predominaban las casas de madera y las ciudades tenían una población mucho menor. Imaginemos las consecuencias que podría tener hoy un evento de esa naturaleza, con grandes concentraciones urbanas y millas de edificaciones», reflexionó.
Quique Antún afirmó que los efectos de terremotos registrados en otros países deben servir de referencia para fortalecer las medidas de prevención en República Dominicana.
«Todavía estamos a tiempo de prepararnos. La prevención, la educación y el fortalecimiento de las construcciones pueden marcar la diferencia entre una emergencia controlable y una catástrofe de consecuencias irreparables», concluyó.



