El petróleo terminó con una ligera subida el martes, impulsado por un repunte de las tensiones en Oriente Medio y el punto muerto diplomático entre Washington y Teherán sobre la reapertura del estrecho de Ormuz.
El precio del barril de Brent del mar del Norte, para entrega en octubre, ganó un 0,17% y se mantiene por encima del umbral simbólico de los 90 dólares, a 91,02 dólares.
Su equivalente estadounidense, el barril de West Texas Intermediate (WTI), para entrega en septiembre, avanzó un 0,52% hasta los 84,94 dólares.
El aumento de los precios del petróleo refleja «temores crecientes de que un rápido retorno a la normalidad de los flujos procedentes del Golfo sea ahora ilusorio», dijo Carsten Fritsch, analista de Commerzbank.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró el lunes que no prolongaría la tregua de 60 días entre Washington y Teherán, prevista en un protocolo de acuerdo de junio.
Fritsch considera que la situación en Medio Oriente corra el riesgo de «agravarse más».
En el contexto actual, muchos analistas se sorprenden, sin embargo, de que los precios del oro negro no sean más elevados.
«Muchos inversores siguen apostando por un final rápido del conflicto y por una desaceleración de la demanda mundial que volvería a ejercer una presión a la baja sobre las cotizaciones», escribió en una nota David Morrison, de Trade Nation.
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) y la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) señalaron la semana pasada que esperan un consumo menor de lo estimado este año a causa del conflicto.



