El bloqueo naval impuesto por Estados Unidos a los puertos iraníes está impidiendo la importación de gasolina, en un momento en que la producción nacional no basta para cubrir el consumo, alertó el miércoles noche un alto responsable de la república islámica.
«La producción de gasolina es insuficiente y, a causa del bloqueo naval estadounidense, no podemos importar», indicó el vicepresidente encargado de asuntos ejecutivos, Mohammad Jafar Qaempanah, citado por la agencia oficial Irna.
El estrecho de Ormuz, por el que transitaba antes de la guerra el 20% del gas licuado y el petróleo consumidos a nivel mundial, está prácticamente paralizado por Teherán desde que arrancó el conflicto el 28 de febrero con los bombardeos de Estados Unidos e Israel.
En paralelo, Estados Unidos ha aplicado un bloqueo naval a los puertos iraníes, como medida de presión y para impedir la exportación de crudo iraní.
El martes se vieron largas filas de espera ante las gasolineras en distintos puntos de Irán, tras el anuncio de Estados Unidos de sanciones económicas más duras, que pretenden «asfixiar» al país, sometido a sanciones desde hace años. Un alto responsable iraní dijo que se reducirían las cuotas de consumo de gasolina.
En 2019, el alza repentina de los precios de la gasolina provocó manifestaciones, que se extendieron a un centenar de ciudades, entre ellas Teherán. En ellas hubo decenas de muertos.
Los precios de los carburantes en Irán, uno de los mayores productores mundiales de petróleo, figuran entre los más bajos del planeta.
Irán lleva semanas negociando con el vecino Omán las condiciones de navegación por el estrecho de Ormuz, con la ambición de cobrar un peaje en concepto de «servicios» por el tránsito de buques, cosa que no ocurría antes de la guerra.



