El senador Antonio Marte lanzó una propuesta que ya tiene a la gente hablando: que el Gobierno le ponga fuerza militar al tránsito nacional para que los cambios se sientan desde los primeros 100 días de gestión del nuevo director del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant), Juan Manuel Méndez.
Según el legislador, lo primero que tiene que hacer la nueva gestión es imponer respeto en las calles, y para eso hace falta que el Estado le dé al director el respaldo militar necesario para frenar los llamados «asaltos de rutas», esa práctica de conductores que se brincan de una ruta a otra y generan desorden vial.
Fuera los conchos, que entren los autobuses
Marte no se quedó ahí. También propuso eliminar por completo los carros de concho, tanto en Santo Domingo como en Santiago, y sustituirlos por autobuses dentro de corredores de transporte masivo. De acuerdo a Ronny Mateo en El Nacional, el senador insistió en que las rutas alimentadoras deben empezar a operar cuanto antes, ya que existe un presupuesto de unos RD$40,000 millones destinado justamente a esos corredores.
Como referencia, mencionó el corredor de la Núñez de Cáceres, que según él ya recuperó la inversión inicial que se hizo para ponerlo en marcha, prueba de que el modelo funciona cuando se ejecuta bien.
Para los choferes de concho que resulten afectados por esta transición, el senador planteó una salida: un plan de pensiones para los mayores de 62 años, y para los más jóvenes, la posibilidad de integrarse a trabajar dentro de esos mismos corredores de transporte masivo.
Motoconchos bajo la lupa
El tema de las motocicletas también entró en la propuesta. Marte considera urgente poner orden en un sector que ha crecido sin control ni regulación clara. Su idea es crear placas especiales diferenciadas: una para motoconchos, otra para servicios de entrega a domicilio y una tercera para uso personal.
A eso se suma la exigencia de que el casco sea obligatorio tanto para el conductor como para el pasajero, y que las motos no puedan circular por los carriles destinados a los autobuses.
Prueba antidopaje para choferes de transporte masivo
Otro punto que planteó el senador es que los conductores de los futuros corredores de transporte —camiones, autobuses y similares— sean sometidos a pruebas antidopaje, bajo el argumento de que no es lo mismo manejar un carro pequeño que un autobús con 60 pasajeros a bordo.



