Una denuncia hecha por un niño de apenas 12 años destapó una presunta red de maltrato, explotación y trata de menores que operaba desde una fundación en el sector La Pared de Haina, provincia San Cristóbal.
El menor se presentó junto a un adulto ante una dotación policial en Hatillo, San Cristóbal, y contó que dentro de la «Fundación Restaurando Vida, un Muerto que Revive» fue sometido a golpes y obligado a trabajar sin descanso durante un tiempo que no ha sido precisado.
Rescataron a 14 menores, entre ellos un bebé
El relato del niño activó una intervención conjunta entre la Policía Nacional, el Ministerio Público, el Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (Conani) y el Departamento de Tráfico y Trata de Personas, que terminó con el rescate de 14 menores y la detención de 13 personas vinculadas al lugar.
Entre los rescatados hay un bebé de apenas tres meses de nacido, además de otros niños cuyas edades oscilan entre los 3 y los 14 años.
Quién es «El Pastor» señalado como cabecilla
Entre los apresados figura Ángel Gabriel Capellán, identificado por las autoridades como «El Pastor» o «El Capellán», quien ejercía funciones religiosas dentro de la fundación. De acuerdo a Josué Batista Ramírez en Listín Diario, al ser interrogado, Capellán alegó que los menores llegaban a sus manos para ayudar a familiares en situación de vulnerabilidad, y que luego eran enviados a una escuela identificada como «La Feliciana».
El hombre también sostuvo que el sustento de los niños provenía de actividades agrícolas, trabajos de albañilería, la crianza de cerdos y presuntas donaciones de misioneros que llegaban desde Puerto Rico.
Golpes, quemaduras y castigos con hambre
Sin embargo, la versión de las autoridades contrasta fuertemente con la de Capellán. La ministra de Interior y Policía, Faride Raful, reveló que uno de los menores, de 13 años, vivía junto a otros seis niños en la residencia y era forzado a realizar labores pesadas con madera para la construcción de una vivienda.
Raful detalló que el niño presentaba golpes en el cuerpo y quemaduras en las manos, y que entre los castigos recibidos estaban permanecer arrodillado durante largos periodos y ser privado de alimentos por varios días seguidos.
«Esto es parte de una investigación que exige su continuidad, pero que gracias a la denuncia de este menor de edad las autoridades pudieron salvar a los menores de edad», expresó la funcionaria tras una reunión de seguimiento al Plan de Seguridad Ciudadana.
El caso permanece bajo investigación y no se descartan nuevas detenciones a medida que avancen las pesquisas.



