Los resultados de la más reciente prueba PISA volvieron a poner al sistema educativo dominicano bajo la lupa. En el listado latinoamericano, República Dominicana aparece en el tercer puesto de peor calificación, con apenas Paraguay y Guatemala por debajo, según la evaluación divulgada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
La medición, aplicada a jóvenes de 15 años, dejó al descubierto un rendimiento deficiente en las tres competencias que se miden: ciencias, matemáticas y comprensión lectora. Se trata de habilidades que la propia OCDE considera indispensables para que un estudiante avance en su formación y llegue preparado a la vida laboral.
Las cifras que dejó la evaluación
En la escala de la prueba, el país registró 361 puntos en ciencias, 346 en comprensión lectora y 339 en matemáticas, siendo esta última el área más rezagada.
El dato más llamativo en lectura es que solo 23 % de los estudiantes dominicanos llegó al Nivel 2 o superior, mientras el promedio de los países de la OCDE se ubica en 69 %. Ese nivel implica algo básico: poder identificar la idea central de un texto de mediana extensión, ubicar datos siguiendo criterios explícitos y reflexionar sobre el propósito y la forma de lo que se lee cuando se le pide expresamente.
En ciencias el porcentaje sube un poco: cerca del 26 % alcanzó ese umbral, frente a un promedio de 74 % en la OCDE. Quienes lo logran pueden, como mínimo, reconocer la explicación correcta de fenómenos científicos ya conocidos y aplicar ese conocimiento para determinar si una conclusión sencilla se sostiene con los datos disponibles.
Matemáticas: el área más crítica
El renglón matemático es el que muestra el panorama más duro. Apenas un 9 % de los estudiantes dominicanos alcanzó al menos el nivel 2, contra el 65 % promedio de la OCDE. Ese nivel supone interpretar sin instrucciones directas cómo se representa matemáticamente una situación simple, como comparar la distancia de dos rutas o convertir precios a otra moneda.
Más revelador aún: prácticamente ningún estudiante del país logró destacarse en esa área alcanzando los niveles 5 o 6, mientras el promedio de la OCDE en ese rango es de 8 %.
«La educación dominicana ha ido en franco deterioro»
El profesor Juan Valdez, director del Observatorio Educativo, sostuvo que el informe deja en evidencia tanto la desorientación de las autoridades al momento de evaluar como la falta de decisión para corregir el rumbo del sistema.
«Sus resultados evidencian dos cosas: primero, lo perdidas que están nuestras autoridades educativas, en términos de los criterios que toman en cuenta a la hora de evaluar a nuestros estudiantes; y segundo, que, hasta en las mismas mediciones que las autoridades toman en cuenta, en los pasados 5 años, la educación dominicana ha ido en franco deterioro y estancamiento», expresó mediante un comunicado.
Según reportan Rosa Luna y Nicole Collado en Listín Diario, el documento de la OCDE refleja este panorama pese a los años de esfuerzos y a los miles de millones de pesos que el Estado ha destinado a programas, contratos y acuerdos con universidades y organismos internacionales como el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).
La respuesta del IDEICE
Tras hacerse públicos los resultados, el Instituto Dominicano de Evaluación e Investigación de la Calidad Educativa (IDEICE) puntualizó que ni los estudiantes ni los centros educativos que participan son escogidos por el país, sino que la selección de la muestra corre por cuenta de la propia OCDE.
Con esa aclaración, la entidad busca dejar claro que la conformación del grupo evaluado no responde a una decisión del Ministerio de Educación ni del propio IDEICE.
Cómo se aplicó la prueba y qué pasó en la región
Esta edición de PISA midió las competencias de alrededor de 760,000 estudiantes de 15 años en 91 países y territorios, lo que la mantiene como una de las referencias internacionales más usadas para comparar sistemas educativos.
En territorio dominicano tomaron la prueba 7,080 estudiantes de 257 escuelas, una muestra que representa a unos 127,900 jóvenes de esa edad, equivalente al 68 % de toda la población de 15 años del país.
El organismo internacional advirtió además que el conjunto de países participantes registró el rendimiento promedio más bajo jamás observado, y calificó como «especialmente preocupante» la caída en lectura.
En el resto de América Latina el escenario tampoco invita al optimismo: ninguna nación de la región logró colarse entre las mejores del mundo en las tres áreas. Sin embargo, países como Uruguay, Costa Rica y El Salvador sí consiguieron mejorar sus puntuaciones en ciencias respecto a la evaluación anterior.



