El centro de masajes «Toque Angelical» fue clausurado por el Ministerio de Salud Pública después de que una joven publicara en redes sociales una denuncia por un presunto abuso sexual durante una sesión. La inspección realizada tras el escándalo dejó al descubierto que el local ni siquiera tenía permiso para operar.
Sin licencia y con personal sin la capacitación requerida
Durante la verificación, la Dirección de Habilitación de Servicios y Establecimientos de Salud comprobó que el establecimiento funcionaba sin la licencia correspondiente para ofrecer servicios de relajación y drenaje linfático. Además, se determinó que empleaba personal que no contaba con la formación exigida para ese tipo de tratamientos.
Según informó Frank Pacheco en El Nacional, el cierre se ejecutó dentro de las atribuciones de control sanitario que tiene la institución para vigilar que los centros de atención y bienestar cumplan con la normativa vigente.
La denuncia que destapó el caso
Todo comenzó con un video difundido en redes sociales, en el que la joven contó que, mientras recibía un masaje, el masajista le habría tocado sus partes íntimas sin su autorización y la habría masturbado sin su consentimiento. Indignada por lo ocurrido, decidió hacer pública su versión.
En su relato, la denunciante dejó claro su rechazo y sostuvo que ningún procedimiento de masaje justifica el contacto con zonas íntimas sin el consentimiento de la persona.



