Un empleado del Poder Judicial, un vendedor de fianzas y uno de los imputados de la Operación Discovery terminaron condenados por armar documentos judiciales falsos con un solo fin: sacar de la cárcel a un preso que no tenía derecho a salir.
El Primer Tribunal Colegiado de Santiago dictó las penas contra Ariel Antonio Bencosme Reyes, supervisor del archivo central del Poder Judicial en esa ciudad (actualmente suspendido), y contra Francisco de Jesús Comprés Rodríguez, vendedor de fianzas. Cada uno recibió cinco años de prisión. Por su parte, Jonathan Francisco Vásquez Ventura fue sentenciado a dos años.
El plan: una libertad que no correspondía
Según se estableció en el proceso, la red buscaba conseguir la libertad irregular de Vásquez Ventura, quien seguía preso por delitos de cibercrimen y lavado de activos, entre otros, investigados por el Ministerio Público dentro de la Operación Discovery. Este último ya había sido condenado en el caso original tras acogerse a un procedimiento penal abreviado por los delitos informáticos.
Documentos falsos a cambio de dinero
Los condenados, dos de ellos con funciones dentro del sistema judicial, abusaron de la confianza depositada en la institución. Falsificaron sentencias, resoluciones, contratos de fianza y otros documentos judiciales para liberar a imputados de delitos graves a cambio de elevadas sumas de dinero.
Comprés Rodríguez operaba como vendedor de fianzas judiciales en Santiago y La Vega, mientras que Bencosme Reyes tenía acceso directo al archivo central, desde donde se movía documentación del Poder Judicial.
Un absuelto en el caso
El tribunal, integrado por los jueces Juan Carlos Colón, Claribel Mateo y Gladys de los Santos, absolvió a Francisco Antonio Vásquez Pichardo, conocido como Frank, padre de Vásquez Ventura, quien también había sido procesado en el expediente.



