Los comunitarios de La Cuaba se reunirán este lunes en una iglesia para dar gracias por el retiro de la planta de desechos que pretendían instalar en el paraje El Aguacate, tras años de protestas. Según indica Nikauly García en Listín Diario, el encuentro será a las 6:00 de la tarde en la iglesia del pastor Gerardo.
Una celebración con gratitud
Cecilio de los Santos, integrante del colectivo No Vertedero y de la Comisión Comprometida de La Cuaba, explicó que la actividad busca agradecer la fortaleza que les permitió mantenerse firmes durante todo el proceso. Además, anunciará durante la noche el lugar donde se realizará una fiesta comunitaria al aire libre para celebrar la decisión.
Meses de protesta bajo el sol y la lluvia
De los Santos describió la noticia como un momento de gran satisfacción para los residentes, que durante meses participaron en jornadas de protesta expuestos a las inclemencias del clima. La noticia llegó primero por una llamada de alguien que estaba en una reunión con el exministro de Obras Públicas, Deligne Ascención Burgos. Luego, el alcalde de Los Alcarrizos, Junior Santos, visitó la comunidad acompañado del viceministro Alexis Jiménez y otros representantes políticos para comunicar formalmente la decisión. Eso ocurrió el sábado a las 4:00 de la tarde.
Aun así, los comunitarios no saben dónde se reubicará el proyecto. Se les dijo que la empresa negociará otra ubicación, pero todavía no hay detalles concretos.
Una lucha que viene desde 2021
La oposición se remonta a 2021, cuando el proyecto fue rechazado en una vista pública. Intentos posteriores, en 2023, también se frenaron por el rechazo de la comunidad, aunque el caso llegó al Tribunal Superior Administrativo para su reconsideración.
El Aguacate pide escuelas y agua potable
Más allá de la celebración, De los Santos pidió que las autoridades atiendan las carencias de El Aguacate. La principal es la falta de una escuela con capacidad suficiente y de agua potable. Actualmente hay una escuela pequeña de apenas dos aulas, que se ha tenido que dividir en cuatro espacios para atender a los estudiantes, quienes reciben clases en condiciones difíciles agravadas por las altas temperaturas. «Aquí hace falta de todo», expresó el comunitario, quien reclamó que se les escuche de la misma manera que se atendió el planteamiento de la comunidad en otros casos.



