El expresidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, rechazaron los nuevos cargos presentados por la Fiscalía estadounidense y se declararon no culpables en una audiencia ante un tribunal federal de Nueva York.
Acusaciones de represión y tortura
Según el expediente de la Fiscalía, la pareja habría encabezado un sistema de represión que incluía detenciones arbitrarias, torturas y persecución contra opositores políticos y ciudadanos estadounidenses. El documento también sostiene que Maduro participó activamente en esa estructura y que llegó a sugerir métodos concretos de tortura, como la privación del sueño, además de burlarse de testimonios de personas que denunciaban abusos.
Durante la lectura formal de cargos ante el juez Alvin Hellerstein, del Distrito Sur de Nueva York, Maduro calificó las imputaciones como acusaciones falsas que, según dijo, ya habían sido presentadas antes. El magistrado tomó esa postura como una declaración de inocencia. Flores, por su parte, negó de manera categórica cualquier responsabilidad.
Inmunidad y detención
Los nuevos cargos se suman a los que pesan sobre Maduro desde 2020 por presuntos delitos de narcoterrorismo, tráfico de cocaína y armas. La Fiscalía y el Departamento de Estado pidieron al juez rechazar cualquier alegato de inmunidad, argumentando que Washington no reconoce a Maduro como presidente legítimo desde las elecciones de 2018 y que los delitos imputados no son actos oficiales protegidos.
La pareja permanece detenida en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn desde enero, tras una operación militar estadounidense en el Palacio de Miraflores, en Caracas. Ese operativo dejó más de cien muertos y cambió la conducción política del país: Delcy Rodríguez asumió la presidencia encargada mientras el proceso judicial continúa en Estados Unidos.


