Emilio Bonifacio llegó a una marca que pocos alcanzan en la pelota dominicana: su hit número 500 llegó en el quinto episodio del juego del miércoles en el Francisco Micheli. Pero la historia de la noche no fue solo para él. Los Tigres del Licey pasaron de estar abajo por cinco carreras a imponerse 9-5 sobre los Toros del Este, con una ofensiva de 17 imparables.
Los Toros arrancan con ventaja
Los taurinos se adelantaron temprano. En el segundo episodio, Bryan de la Cruz negoció un sencillo que terminó en anotación gracias a un doble de Jesús Sánchez. Para el tercero, ya tenían cuatro carreras en el marcador: Ronny Simón lanzó un triple, Juan Brito aportó un doble y De la Cruz conectó su primer jonrón de la temporada, un batazo de dos carreras por el jardín central. En el cuarto, Eloy Jiménez abrió con sencillo, se robó segunda y la ventaja llegó a cinco.
Un Licey que empezó a regresar
El cambio de rumbo comenzó en el quinto. Bryan Lavastida soltó un sencillo y, con dos outs, Gustavo Núñez lanzó un doble que trajo dos carreras y descontó. Pero lo más llamativo llegó en el sexto, cuando los capitalinos anotaron cinco veces: Kevin Alcántara abrió con doble, Ramón Hernández impulsó la segunda carrera y Emilio Bonifacio remolcó con un doble que puso a los azules a tiro. Núñez cerró la vuelta con un sencillo que dejó el marcador 6-5.
Lavastida y el golpe final
El Licey no se detuvo. En el séptimo, Sergio Alcántara y Ronny Mauricio se movieron con un doble robo, y después Lavastida remolcó dos más con otro doble que amplió la diferencia a 8-5. Ya en el noveno, Lavastida conectó su segundo doble del juego y Michael de León empujó la última carrera con un sencillo que selló el triunfo.
Lo que dejó la noche
El triunfo deja al Licey con marca de 10-5 en el segundo lugar del campeonato otoño-invernal, a medio juego de los Leones del Escogido, que también ganaron su décimo partido consecutivo. Para los Toros, la racha de derrotas llegó a cuatro. Carlos Vargas se llevó la victoria tras una entrada en blanco, mientras que Ángel Felipe cargó con el revés después de permitir la carrera que puso al Licey arriba.



