RD con agua suficiente para cubrir las necesidades de consumo humano

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República Dominicana cuenta con una disponibilidad de agua estimada en 25,966.69 millones de metros cúbicos por año, todavía suficiente para cubrir las necesidades de consumo humano, riego, pecuaria, industria y turismo, pero si se sigue desperdiciando en pocos años podría llegar a tener una importante crisis del líquido.

Estimaciones hechas por expertos del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (Indrhi) indican que para el 2025 se proyecta un déficit que afectará la cuenca del Yaque del Norte, que aporta actualmente 3,086 millones de metros cúbicos por año. Para ese entonces se estima que la demanda de riego superaría en 105 por ciento la oferta hídrica.

Del total de agua disponible, la población dominicana consume 8,463.32 millones de metros cúbicos por año, de los cuales son usados en agua potable 791.15 millones de metros cúbicos por año; en riego se usa 6,429.85 metros cúbicos por año; en pecuaria, 835.80 metros cúbicos por año; la industria consume 312.23 millones de metros cúbicos por año y el turismo 43.71 metros cúbicos por año.

Tomando en cuenta la disponibilidad y el consumo de agua que tiene República Dominicana en sus diferentes usos, el país todavía tiene un sobrante de 17,503.37 millones de metros cúbicos por año.

No obstante, el Gran Santo Domingo tiene un déficit de agua potable, destaca el director del Indrhi, Francisco Rodríguez, quien lo atribuye al crecimiento de la población, a fugas y a la falta de medidores en las residencias, así como en Santiago y en la zona rural, debido a que sólo se cubre alrededor del 70 por ciento.

Las presas están suministrando actualmente alrededor del 15% de la demanda de energía y para riego a cinco millones de tareas. En este último caso la eficiencia es muy baja, está en un 35 por ciento.

Las hidroeléctricas
La generación de electricidad proveniente del aprovechamiento hidroeléctrico en las presas del país es de alrededor de 17 por ciento, pero si se construyen otras presas se puede llegar al 35 por ciento de la demanda de energía del país, que es una energía limpia que no contamina el medio ambiente y más barata.

Mientras menos cantidad de agua tengan almacenas las hidroeléctricas menos posibilidad de generación tienen. Para el uso exclusivo de agua para generar energía existen las presas de Jimenoa, Las Damas, Río Blanco, Tireito, Arroyón, Jigüey y Aguacate. A estas se sumarán las recientemente construidas Palomino, Pinalito y Las Placetas.

El país cuenta con 25 centrales hidroeléctricas que producen en general 1,400 megavatios hora (GMH). Las centrales se suplen de ríos y canales como son ríos Las Damas, Canal Ysura, Canal J.J Puello, San Juan, Yaque del Sur, Las Cuevas y Al Medio, Nizao, Mahoma y Mahomita, Canal Marcos A. Cabral, Mao, Yaque del Norte, Bao, Jimenoa, Yuna, Tireo, Sonador y Blanco, Yuboa, Boba, Jima y Salto de Constanza.

Víctor Ventura, director de la Empresa de Generación Hidroeléctrica Dominicana (EGEHID), detalla que hay instalados 523 megavatios en las 25 centrales, siendo las que más producen las del río Nizao, como Higüey Aguacate, Valdesia y el contraembalse Las Barías.

Nizao produce 205 megavarios, o sea, es el mayor parque de producción con 40%.

Amenazas
No obstante, las amenazas que se vierten sobre la producción de agua del país, son muchas. El director del Indrhi las detalla. Dice que uno de los principales problemas es la creciente demanda y la baja eficiencia de los sistemas de abastecimiento, que se estima en 50 por ciento, así como de los sistemas de riegos que ronda entre el 30 y el 35 por ciento de la eficiencia.

Además, la necesidad de racionar el uso del agua en los puntos de consumo intra-domiciliario y en la parcela; el uso inadecuado del suelo, la deforestación y la erosión en las cuencas hidrográficas, la sedimentación de los embalses, la conducta de desperdicio de agua y la contaminación de las fuentes hídricas. Asimismo el rezago del país en el desarrollo de obras de saneamiento y manejo de aguas residuales, y la necesidad de intensificar el uso de la tierra cultivada y diversificar la producción agrícola, donde se produzca más con menos agua.

Dice que es necesario que el Estado dominicano se aboque a la construcción de nuevas presas para prevenir la situación. A esto se suman factores que escapan al control humano como el clima que provoca tanto escasez como lluvias extremas y el uso inadecuado del suelo. Sobre el estudio de medición de los sedimentos, en los últimos años se han hecho dos, uno en la presa de Valdesia y otro en Sabana Yegua, que dio cerca de 40% de sedimentación en ambos casos.

En el 2000 el consumo de agua por sectores, de acuerdo al Indrhi, era de 81.5% riego; 13.1% consumo humano; 1.5% industrial y 3.9% uso pecuario y ecológico.

En riego se están apoyando en agua subterránea en 13 por ciento, en agua potable es mayor con cerca de 40 por ciento.

De las 34 presas que tiene el país, 24 están en rango de grandes para 74%; siete en la categoría de medianas y 3 de pequeñas. El país tiene además dos presas para almacenar residuos de minería.

El índice de pago de agua para riego está en alrededor de 90 y 95 por ciento, luego de las juntas de regantes.

La disponibilidad de agua superficial natural per capita total del país se estimó en el 2004 en 2,186.6 metros cubicos por habitantes al año.

El déficit en SD es de 182 MM de galones diarios
Más de la mitad del agua potable que se produce en el país se desperdicia y, por lo tanto, no es aprovechada para los fines destinados, que es el consumo humano.
Sólo en el Gran Santo Domingo el desperdicio abarca el 70 por ciento del agua que sirve la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD), mientras en el ámbito nacional el promedio ronda entre el 40 y el 50 por ciento.

Las causas de ese desperdicio son muchas, pero en su mayoría están vinculadas a fugas y averías, al mal estado de las microrredes o tuberías que dan acceso a los hogares, al crecimiento de la población y las ciudades sin planificar, a la falta de medidores y al mal uso que da la población fruto de la falta de educación y de una cultura de ahorro hídrico.

De ahí que no es de extrañar que a pesar de que en República Dominicana el agua es un recurso que todavía abunda, las necesidades de agua potable que tiene la población son altamente insatisfechas, el líquido llega con mucha irregularidad a barrios y comunidades y los envases de almacenamiento forman parte del ajuar obligado de cada hogar.

En el patio de la casa de Juan Liriano, ubicada en el sector Herrera, hay por lo menos cinco tanques de almacenamiento de agua. Allí el líquido llega una o dos veces a la semana. Juan está consciente de que el agua es la principal riqueza de un país y el elemento más importante para la vida, y que cuando falta el desenvolvimiento de su hogar se hace casi imposible.

Su historia puede encajar en cualquier hogar dominicano. En sectores de clase alta abundan las cisternas y está creciendo la construcción de pozos con bombas sumergibles para el abasto.

Déficit
En el Gran Santo Domingo, donde habitan unos tres millones 300 mil personas, el déficit de agua potable ronda los 182 millones 476 mil 800 galones diarios.

No obstante, la CAASD suministra todos los días al Gran Santo Domingo 382 millones de galones de agua. Su producción es de 17.7 metros cúbicos de agua por segundo (387 millones de galones diarios), pero la demanda de la población es de 25 metros cúbicos por segundo (570 millones 240 mil galones diarios), lo que explica el déficit de cerca de ocho metros cúbicos por segundo (182 millones de galones diarios).

El Instituto Nacional de aguas Potables (INAPA) suple de agua la mayor parte del país, a excepción de Santiago, Puerto Plata, Espaillat, La Vega, La Romana, Santo Domingo, Distrito Nacional y Boca Chica. Su producción es de unos 22.83 metros cúbicos por segundo. No obstante no fue posible obtener la demanda general de la población que suple, aunque especialistas en el área establecen que, fruto del desperdicio, los dominicanos utilizan tres veces más la cantidad de agua de lo establecido en el estándar internacional, que es de 50 litros por persona.

La producción de INAPA va dirigida a una población de alrededor de 4,942,080 personas. Su director, Mariano Germán, destaca que la inversión en agua potable y saneamiento de los últimos años es de más de 50 mil millones de pesos.

Ciudades
El déficit también está presente en las grandes ciudades del país, como es el caso de Santiago, donde el consumo es de unos 130 millones de galones al día, para llenar la expectativa de la población, pero la producción actual es de unos 115 millones de galones, lo que equivale a un déficit de 15 millones de galones diariamente, mientras en Moca el suministro de agua potable es de 26 millones 231 mil galones, para una demanda de 28 millones 512 mil galones, lo que equivale a un déficit de dos millones 300 mil galones diarios.

La calidad del agua es muy cuestionada
Pese a que la calidad del agua potable es defendida por la CAASD e INAPA, que aseguran que la que sirven es apta para el consumo humano, con niveles de potabilidad que superan el 94.4 por ciento, la desconfianza en la calidad es muy alta, de ahí que una familia promedio invierte en compra de agua embotellada alrededor de RD$1,000 mensual. El director de la CAASD, Freddy Pérez, dice que el líquido es apto pues pasa por una planta de tratamiento donde se le aplica cloro, sulfato e hipoclorito.

CREAR CONCIENCIA HÍDRICA EN EL PAÍS

FREDDY PÉREZ, DIRECTOR CAASD
Ve urgente la necesidad de que en el país se ponga en marcha una campaña dirigida a crear conciencia hídrica en la población, en la cual debe involucrarse el Ministerio de Educación. Además se requiere de más presupuesto para la CAASD, cuya población eje y la demanda aumenta considerablemente.

FRANK RODRÍGUEZ, DIRECTOR INDRHI
El recurso no se valora en el país, la gente sigue dejando la ducha abierta al bañarse, utilizando mangueras para lavar los vehículos y moja el jardín todos los días. Al no haber medidores y el costo ser barato se aplica el refrán “de a lo que nada nos cuesta hagámosle fiesta”.

MARIANO GERMÁN, INAPA
Desde finales del 2010, el índice de potabilidad general del agua suministrada desde todas las instalaciones públicas bajo control y vigilancia del sector ha alcanzado el 94.4%, eso significa que por primera vez en toda la historia del sector agua potable, el líquido que llega a la población desde las redes de abastecimiento público cumple con las normas internacionales que se fijan para consumo humano.

Fuente:Listindiario

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