La falta de controles para asentar de forma efectiva los fallecimientos de personas que llegan a los hospitales públicos permite que desaprensivos roben las identidades de víctimas para luego venderlas y éstas ser usadas en declaraciones irregulares de extranjeros.

Desde hace dos años el sistema sanitario daba seguimiento a un grupo de individuos que se apostaban cerca de los centros de salud, en especial en el área de las emergencias y las morgues. Así identificaban la posible persona sin vida de quien podrían obtener sus datos, de acuerdo a los detalles de una fuente de entero crédito.

La persona que pidió no ser identificada relató  al periódico El Día que durante un proceso de investigación observaron cómo esas personas les hacían creer a los familiares que si pagaban desde RD$500 hasta RD$2,000, el patólogo llegaría más rápido, llenaría los documentos, es decir la certificación del fallecido, de manera tal que se llevara a la menor brevedad posible el cuerpo de su ser querido y darle cristiana sepultura. En algunos casos el cadáver no llegaba ni siquiera a ser introducido en emergencia para evadir los protocolos a seguir. Todo esto ocurría con mucha frecuencia en horas de la noche.

La investigación se descontinuó tras la separación de funciones del Ministerio de Salud y el Servicio Nacional de Salud.

Denuncia

El jurista Juan Miguel Castillo Pantaleón denunció la existencia de una mafia que se dedicaba a la fabricación de identidades utilizando datos de criollos fallecidos en dos hospitales para documentar a niños haitianos como dominicanos.

Explicó que el “relajamiento de los controles está operando al servicio de la mafia que pretende documentar haitianos”.

No descartó que a través de los centros de salud, ésta mafia pudiera estar proveyendo de identidad, por lo que entiende que “esto pudiera ser otra hipótesis”. En virtud de esta denuncia, el presidente de la Junta Central Electoral, Julio César Castaños Guzmán, ordenó a la directora de Registro Civil, Dulce , abrir una investigación.
La funcionaria acudió el domingo y lunes a los hospitales para reunirse con su personal directivo.

Hasta el momento no se ha verificado la utilización de documentos de fallecidos para declarar a niños haitianos. Castaños Guzmán anunció ayer que seguirán las investigaciones hasta disipar las sospechas.

Moscoso Puello

El director del Moscoso Puello, Francisco Torres Lebrón, explicó que en ese centro se encuentran 42 de esos libros del hospital Dr. Luis Eduardo Aybar.

Detalló que esos libros, a pesar de que se han detectado irregularidades, no hay evidencias de entrega masiva de certificaciones para fines de declaración de niños haitianos.Informó que aplica los controles para la entrega de

certificaciones y documentaciones solicitadas por los ciudadanos y se hace a través del Departamento Legal y de Fiscalización y Control Interno formado hace poco.