Comer para sanar: tres reglas de oro


¿Sabía que además de la miel, todo lo que fabrican las abejas es excelente para la salud, como por ejemplo la jalea real, el polen y el propóleo, que ayudan a aumentar nuestra vitalidad, proteger nuestros tejidos y reforzar nuestras defensas naturales?

¿Estaba al corriente de que una manzana al día mantiene la salud y no hay mejor costumbre que empezar el día comiendo una pieza cruda y con piel de esta fruta refrescante y vigorizante, que beneficia nuestra salud digestiva y cardiovascular?

Estas son solo algunas de la muchas recomendaciones generales que propone el doctor Henri Joyeux en su libro “Come bien hoy, vive mejor mañana”, una “biblia” de la alimentación sana, que nos enseña a comer bien y acaba de ser publicada en idioma español.

El doctor Joyeux, médico digestivo y oncólogo, es un experto de fama internacional en el ámbito de la nutrición y el cáncer.

Ha sido profesor de Medicina en la Universidad de Montpellier y es autor de una vasta bibliografía científica, aunque ha consagrado gran parte de su vida a la divulgación de temas de la salud a través de libros y conferencias.

Ajo, tisanas, vino: grandes aliados. Joyeux señala que uno de los alimentos más beneficiosos para prevenir el cáncer es el ajo, porque es rico en elementos con azufre, que impiden la activación de las sustancias cancerígenas, así como en polifenoles inhibidores del proceso de formación de los tumores, que pueden contribuir a la prevención de esta enfermedad en sus fases precoces.

Añade que, para ayudar a mantenernos sanos, tendríamos que beber a diario tres grandes tazas de tisanas (tomillo, té verde o romero) y una manzanilla antes de dormir, y que el pan blanco es una de las causas de nuestra mala salud; señala que consumimos calcio en exceso, lo que aumenta nuestro riesgo de sufrir Parkinson.

Joyeux, para quien “los alimentos son el mejor de los medicamentos”, también aboga por tomar una copa de vino “de forma inteligente”: al final de cada comida, consumiendo la botella de 75 centilitros a lo largo de la semana, al estilo francés.

Y ¿si hubiera que respetar tres reglas básicas en materia de alimentación para conservar una buena salud, cuáles serían estas tres normas clave para mantener a raya las enfermedades?

El doctor Joyeux ha revelado las tres reglas de oro de la alimentación durante una conferencia en la Escuela de Ingeniería de Purpan, en Toulouse (Francia), recordando que estas recomendaciones son a título informativo y no son un asesoramiento médico y nutricional, que debe ser personalizado.

Masticación prolongada. Joyeux recomienda masticar durante mucho tiempo todo lo que nos llevamos a nuestro “palacio de los sabores”, la boca, triturando entre 20 y 35 veces cada bocado, para estimular el gusto y el olfato.

“Los primeros signos de la enfermedad de Alzheimer y de Parkinson, muy anteriores a la pérdida de la memoria y los temblores, son la disminución de los sentidos del sabor y del olfato, por lo cual es necesaria su estimulación”, recalca.

Joyeux insiste además en el valor que tienen, tanto las papilas gustativas, como las glándulas salivales, grandes y microscópicas, que fabrican cada día hasta un litro y medio de saliva, esencial para nuestra salud.

Menos lácteos y carnes rojas. Este cancerólogo aconseja tomar menos productos lácteos de origen vacuno (que contienen demasiada lactosa, demasiado calcio y demasiados factores de crecimiento), como la leche y el yogur y, en caso de tomar lácteos, que sean de oveja o de cabra.

También recomienda consumir menos carnes rojas y productos de charcutería (fiambres y embutidos), los cuales contienen demasiados ácidos grasos saturados y sal, y reemplazar este tipo de alimentos cárnicos por pescados, mariscos y carnes blancas (de ave).

“Si va a comer carne es mejor que sea procedente de seres alados y no de cuadrúpedos”, recalca.

El profesor Joyeaux explica que el riesgo de padecer un cáncer de colon o de recto se eleva debido al consumo de carnes procesadas, en el mismo porcentaje en el que se reduce cuando se consume una cantidad equivalente de pescado, y que el consumo de aves de corral parece tener el mismo efecto positivo.

Más alimentos de origen vegetal. Joyeaux recomienda comer más frutas frescas, verduras, legumbres y cereales procedentes de la agricultura biológica y de proximidad, y que la proporción de productos vegetales respecto a los cárnicos sea 80/20, contrario a lo que sucede ahora, cuando se consume un 80 por ciento de productos animales y un 20 por ciento de vegetales. EFE