Leonel Fernández: ¿liquidado o su lucha continúa?


Desde 2012, Fernández ha sido golpeado políticamente por sus compañeros del PLD; ahora está a la defensiva

Leonel Fernández es un político que históricamente podría decirse que ha estado en el lugar correcto en el momento oportuno y eso conjugado con su formación, y su carácter prudente, lo catapultaron como un político de éxito hasta ocupar la presidencia de la República por tres periodos.

Y en la actual coyuntura ¿está de nuevo del lado correcto y en el momento oportuno? Con 63 años, experiencia de Estado, presidente del partido más grande del país, fuertes relaciones internacionales, una propuesta de país con visión hacia el bicentenario de la República, arraigo popular, amante y promotor de la cultura y con la virtud del político carismático, Fernández se le puede considerar el político más exitoso del país en el ciclo que inició con la salida del escenario de Juan Bosch, Joaquín Balaguer y José Francisco Peña Gómez.

En la actual coyuntura, Fernández, un hombre al que la suerte lo ha acompañado en su carrera política, además de la natural oposición que se da entre los partidos en la lucha por el poder, tendrá que librar una difícil batalla contra el sector que gobierna en el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), que parece dispuesto a liquidarlo políticamente

La historia reciente recoge casos como el de Joaquín Balaguer, que salió del poder en el 1978 con la imagen de un personaje oscuro de la política, pero ocho años más tarde las circunstancias y el desarrollo de los acontecimientos políticos lo llevaron de nuevo al Palacio Nacional.

No le deja pasar una a Palacio

En la opinión pública existe la percepción de que desde el Palacio Nacional se colocan en la agenda pública temas como el relevo político y la necesidad de incluir en la ley de partidos las primarias simultáneas con padrón abierto, con la intención de aniquilar a Fernández y cerrarle el paso para que no ocupe de nuevo el solio presidencial.

La idea del oficialismo sería tantear la posibilidad de una nueva reelección de Medina sin tener que modificar la Constitución sino una interpretación del artículo transitorio de la Constitución que le prohíbe presentarse. Y en caso de que no sea posible una nueva repostulación, tratar de imponer uno de sus discípulos, pero esto último se dificulta con un padrón interno, por lo difícil que sería a un candidato que no sea Medina vencer a Fernández si votan solo los peledeístas.

El pugilato indirecto entre Fernández y Medina cobra fuerza si se observa que el expresidente se ocupa de responder en su Observatorio Global que publica en Listín Diario, muchos de los temas puestos en debate desde la casa de gobierno.

Por ejemplo, el 12 de septiembre, escribió sobre un artículo que tituló: “Apología a la vejez” en el que reflexiona sobre esa etapa de la vida y afirma: “Al papel político de la vejez, desde los tiempos de la República romana, se ha depositado gran confianza en las personas de edad avanzada”. Con ese artículo, se asume que respondió al tema lanzado desde la Presidencia de la República por el ministro Gustavo Montalvo, que en agosto había proclamado que el PLD debe presentar caras nuevas para las elecciones del 2020.

“La sociedad espera respuestas a sus problemas, no retórica. En mi humilde opinión, el PLD debe reciclarse y mostrar caras nuevas en el 2020. Necesitamos jóvenes con ideales.
Comprometidos con el servicio público y con la gran obra de gobierno que está en marcha”, dijo Montalvo.

Más recientemente, cuando se anunció una nueva etapa del diálogo en Venezuela que encabezaría el presidente Medina en el país, a pesar de que Fernández había estado junto a otros exjefes de estado por casi dos años en esa tarea, el exgobernante trató el tema en un escrito. Esta misma semana, ante el debate que hay del desgaste del sistema político a raíz de la discusión sobre la ley de partidos y sobre todo luego de la reunión del Comité Político que debatió el tipo de primarias y padrón que debe usarse en la elección de los candidatos, Fernández volvió a escribir un artículo que generó muchos comentarios.

Se trata de un análisis sobre la historia del Partido Azul en la historia de la República Dominicana, en el que hace hincapié en dos figuras protagónicas en el desaparecido partido, Gregorio Luperón y Ulises Heureaux (Lilís), el primero pasó a la historia como un demócrata liberal y el segundo como dictador.

Pero Fernández no es dado a dar declaraciones a los medios de comunicación y esta semana lo hizo para dejar clara su postura sobre el debate jurídico de si las primarias simultáneas con el padrón nacional electoral chocan con el artículo 277 de la Constitución, el presidente del PLD dijo que no tiene dudas de que ese modelo violaría la Carta Magna.

Golpeado desde el 2012

La hostilidad hacia Fernández viene desde el 2012, y comenzó con la denuncia del déficit fiscal por parte del propio presidente Medina y el entonces ministro de Economía, Temístocles Montás. A raíz de eso, Fernández fue foco de una serie de ataques y protestas que lo persiguieron hasta la misma sede de su Fundación Global Democracia y Desarrollo (Funglode) y en algunas de sus actividades políticas.

Asimismo, fueron abiertos procesos judiciales contra varios de los funcionarios del gobierno de Fernández, pero luego resultaron descargados. Esas acciones fueron interpretadas como dirigidas a perjudicar la figura del expresidente y asociarlo con acciones de corrupción de funcionarios de sus administraciones.

Sin embargo, el golpe más contundente contra su figura se produjo en el 2015, con la denuncia del confeso narcotraficante Quirino Ernesto Paulino Castillo de que supuestamente había aportado dinero a la campaña de Fernández en el 2004. El tema obligó a Fernández a emitir un desmentido público y hubo solidaridad de muchos de sus compañeros de partido, incluido el presidente Medina.

Para ese momento, incluso se publicaron encuestas de opinión pública para recabar la opinión de la ciudadanía sobre el tema.

Más tarde, seguidores de Fernández atribuyeron la acción a una campaña de sus adversarios de partido para descalificarlo para las elecciones del 2016 y allanar el camino para someter el proyecto de modificación a la Constitución de la República para la reelección del presidente Medina, sobre la base de que el gobernante garantizaba la continuidad del PLD en el poder.

En un discurso que pronunció el 25 de mayo del 2015, Fernández se quejó amargamente de que “ambiciones desmedidas de poder han pretendido hacer mi voz irrelevante en el escenario político”, degradándolo y deshonrándolo, pero advirtió que no lo lograron ni lo lograrán.

Esa supuesta persecución política también ha generado temor en el sector oficialista de que Fernández pueda desarrollar una actitud vengativa y que en el hipotético caso de que vuelva al poder recurra a la retaliación.

Desde su salida del poder, el expresidente Fernández ha debido confrontar momentos difíciles, y a consecuencia de ellos ya muchos lo ven como un “hombre acabado”. Sin embargo, para él, sus seguidores y una franja importante del país, su lucha continúa.

Defensor de la Constitución

En el 2015, cuando fue derrotado por el Comité Político de su partido para que el PLD no sometiera un proyecto para modificar el artículo 24 de la Constitución que prohibía la reelección consecutiva, Fernández se declaró como guardián de la Constitución, que impulsó durante su gestión y que implicó una modificación casi total de la ley Sustantiva.

Ahora, Fernández enarbola de nuevo el respeto a la Constitución para oponerse a que en la ley de partidos se incluyan las primarias simultáneas con el padrón abierto porque violaría el artículo 277 de la Carta Magna. Fernández dijo que se siente en la obligación moral de defender la Constitución de la República sobre todo porque percibe que no se ha entendido que el objetivo fundamental de una Constitución es poner límite al ejercicio del poder político.

RD2044, su visión de país

Fernández desde Funglode lanzó el proyecto RD2044, que contiene su visión de la República proyectada hacia el bicentenario del país. Consiste en un conjunto de propuestas de más de mil 200 obras de infraestructura para las 31 provincias del país y el Distrito Nacional proyectadas a 30 años y para el bicentenario de la Fundación de la República.

El 2020 habrá batalla interna por cargos PLD

El acuerdo que hizo el Comité Político del PLD extendió el mandato de las actuales autoridades hasta el último trimestre del 2020, es decir, luego de las elecciones de ese año, por lo que la lucha que se libra ahora en el PLD por el poder podría tener repercusiones más allá del control del Estado. En el PLD hay consenso en que es necesaria la renovación de las autoridades de la organización y dinamizar el partido. Lo más probable que es que esa sea otra lucha entre leonelistas y danilistas por los cargos internos, a menos que se produzca un acuerdo entre ambos líderes que les permita mantener sus espacios de poder como ha ocurrido hasta ahora. Las actuales autoridades del PLD fueron electas en el 2002 y fueron ratificadas en el 2011 en un plebiscito que generó un fuerte movimiento en el partido oficial para que no se acogiera la línea que habían acordado Medina y Fernández. Además de Fernández, desde el 2002 ocupan el mismo cargo, Reinaldo Pared Pérez, secretario general, y Félix Bautista, secretario nacional de organización. Los estatutos del PLD establecen que el Congreso para elegir las nuevas autoridades debe hacerse cada cinco años y es la máxima autoridad del PLD. En el Octavo Congreso, la organización aprobó revisar y depurar el padrón de militantes, pero eso no se ha hecho. El PLD también acordó hacer una nueva reforma para hacer la Constitución más rígida a futuras modificaciones, pero está en el olvido.

No lucho por cargos
Ni antes ni ahora mi lucha nunca ha sido por un cargo, lo que siempre me ha animado es la lucha por una causa que considere justa”.

Deseo para el país
Me falta por ver que la República Dominicana termine con la pobreza, que sea un pueblo culto y educado y respetado a nivel internacional”.

Fuente: ElCaribe.com.do