El partido opositor que controla el Congreso en Perú, Fuerza Popular, pidió el jueves la renuncia del presidente Pedro Pablo Kuczynski, por “pruebas concretas de actos de corrupción” que lo vinculan con la constructora brasileña Odebrecht, a la que asesoró por sumas millonarias incluso cuando era ministro.



Es evidente que su permanencia en el máximo cargo de la nación es insostenible (…) Aquí lo que el pueblo peruano exige es que el presidente renuncie y que se dé una transición constitucional para que el vicepresidente de la República asuma la presidencia de Perú”, dijo el portavoz de la bancada parlamentaria, Daniel Salaverry.

Las palabras del fujimorismo se suman a la declaración hecha por la coalición de izquierda, Frente Amplio, que plantearon que PPK deje su cargo en vacancia y llame a elecciones para determinar a un nuevo presidente de Perú.



“También planteamos que esto trae como consecuencia las elecciones presidenciales y también la nueva elección de una nueva Constitución. O sea, elecciones constituyentes. Por la sencilla razón de que la corrupción es fruto de una Constitución que lo permite”, dijo Wilbert Rozas, vocero del FA peruano.

El virtual ultimátum agrava la complicada situación del presidente, después de que Odebrecht reconociera el miércoles que pagó casi 5 millones de dólares por asesoramiento a empresas vinculadas a él entre 2004 y 2013.

Durante parte de ese período, Kuczynski fue ministro de Economía y también presidente del Consejo de Ministros de Toledo (2001-2006), a quien Odebrecht asegura que pagó 20 millones de dólares a cambio de la concesión de una carretera.

La constructora brasileña, envuelta en un escándalo por el pago de sobornos a cambio de obras públicas en América Latina, admite que desembolsó 29 millones de dólares bajo esta modalidad en Perú entre 2005 y 2014.