Una de las cosas que más disfrutan los padres de un bebé recién nacido es contemplarlo lo más que se pueda durante el día para no perderse ningún detalle o gracia que el pequeño pueda realizar.

La sonrisa de un recién nacido es una de las cosas más hermosas que podemos ver; sin embargo, este gesto, en determinadas situaciones, puede ser señal de que algo no anda del todo bien.

Eso fue lo que le ocurrió a un bebé llamado Jack, que de acuerdo a The Sun, en el Reino Unido, a las dos semanas de nacido, sus padres Gemma y Ed notaron que su hijo comenzó a reírse, lo cual les hizo pensar que su hijo sería un niño muy alegre.

Pero conforme fue pasando el tiempo, la risa de Jack se intensificó y se volvió constante; más bien, parecían ataques de risa, y aunque creían que esto era producto de que su hijo era inmensamente feliz, al final decidieron consultar esta situación con el doctor.

Luego de realizarle una serie de estudios, el pediatra comprobó que la risa era producto de un hamartoa en el hipotálamo, es decir, un tumor cerebral benigno.

Durante dos largos años esa risa ocultaba el que su hijo sufriera una enfermedad. Jack tuvo que ser sometido a una cirugía, la cual duró 10 horas y fue todo un éxito.

Indica  Eldiariony.com que según los especialistas explicaron que este tipo de ataques de risa suelen presentarse en 1 de cada 10 niños que padecen epilepsia, ya que el cuerpo libera rachas de energía que pueden reflejarse en llanto o risa.