Islamabad, 27 feb (EFE).- El Ejército paquistaní anunció hoy el derribo de dos cazas indios dentro de su espacio aéreo y la detención de dos de sus pilotos, un día después de que la India anunciase el bombardeo de campamentos insurgentes en territorio de Pakistán, algo que negó Islamabad.

“La Fuerza Aérea de Pakistán ha derribado dos cazas indios dentro del espacio aéreo paquistaní”, afirmó en su cuenta oficial de Twitter el portavoz del Ejército paquistaní, el general mayor Asif Ghafoor, que aclaró que la acción se produjo “esta mañana”.

El portavoz indicó que una de las aeronaves cayó dentro de la Cachemira controlada por Pakistán y el otro en la zona india de esa región disputada por ambos países desde 1947 y por la que hubo dos guerras y varios conflictos menores.

En una posterior rueda de prensa, Ghafoor informó de que han arrestado a dos pilotos indios, uno de ellos herido, por lo que ha sido trasladado a un hospital.

Además, señaló que los cazas indios violaron el espacio aéreo paquistaní después de que Pakistán llevase a cabo bombardeos en territorio indio, una acción que justificó “porque no tenía más opciones” tras lo sucedido ayer.

“Seleccionamos seis objetivos, nuestros pilotos los fijaron, pero decidimos disparar en espacio abierto. No queríamos matar a nadie o provocar daños colaterales”, afirmó en la rueda de prensa celebrada en Rawalpindi, sede del Ejército paquistaní.

Ghafoor remarcó que su país “no quiere una escalada” ni un conflicto.

“No queremos una guerra. El diálogo es el camino a seguir”, reiteró.

Horas antes, el Ministerio de Asuntos Exteriores paquistaní confirmó que sus cazas han “golpeado” hoy territorio indio sin causar pérdidas humanas o materiales para demostrar su capacidad de
autodefensa.

“El único objetivo era demostrar nuestro derecho, voluntad y capacidad para la autodefensa”, expresó en un comunicado el Ministerio de Exteriores, que acusó a la India de “cometer actos de terrorismo” en su territorio.

En el comunicado se explicó que “no se trata de una venganza” y que el ataque estuvo dirigido contra “objetivos no militares, evitando las pérdidas humanas y los daños colaterales”.

La nueva escalada entre las dos naciones nucleares se produce después de que ayer el Gobierno indio anunciase que había bombardeado en suelo paquistaní campamentos insurgentes de Jaish-e-Mohammed (JeM), grupo que reivindicó el atentado con bomba en el que murieron 42 policías en la Cachemira india el pasado 14 de febrero.

Según la versión de Nueva Delhi, en la operación india murieron “un importante número de terroristas del JeM, formadores, comandantes de alto rango y grupos de yihadistas que estaban siendo adiestrados para acometer ataques”.

Islamabad, sin embargo, negó bajas o daños y solo admitió una breve invasión aérea de su territorio y el lanzamiento de cuatro bombas que cayeron en espacios abiertos.

La India ha acusado reiteradamente a Pakistán de apoyar el “terrorismo transfronterizo”, y de permitir y auspiciar el funcionamiento en su territorio de grupos terroristas que tienen como fin atacar objetivos indios y atizar las protestas con ánimo separatista entre la población cachemir.