Una enfermera que se ocupaba del físico británico Stephen Hawking, muerto en marzo de 2018, fue sancionada por el organismo de control de la profesión que le prohibió el martes ejercer a causa de las deficiencias en su atención al científico.

Patricia Dowdy, de 61 años, “no respondió a las normas de calidad y profesionalismo de atención que esperamos y que el profesor que Hawking merecía”, explicó el consejo de las enfermeras y parteras (Nursing and Midwifery Council – NMC) en un comunicado publicado en su sitio internet. “Por lo tanto, la señora Dowdy no podrá ya ejercer como enfermera”.

Patricia Dowdy, que se ocupó de Stephen Hawking durante quince años, fue objeto de una suspensión profesional en marzo de 2016.

“Madame Dowdy era objeto de varias acusaciones de faltas profesionales, en relación con las atenciones que daba al profesor Stephen Hawking” precisó el NMC.

La enfermera era acusada de “abuso financiero, deshonestidad, de no haber suministrado las atenciones requeridas, no haber cooperado con el NMC y no disponer de los calificaciones requeridas”.

Según el tabloide Mail on Sunday, la familia del científico comunicó al NMC sus preocupaciones sobre la actitud de la señora Dowdy, lo que llevó a la apertura de una investigación.

“Reconocemos a la familia por habernos transmitido sus inquietudes”, declaró uno de los directores del NMC, Matthew McClelland.

Afectado por la enfermedad de Charcot, diagnosticada en 1964, Stephen Hawking pasó la mayor parte de su vida en una silla de ruedas, casi completamente paralizado y sin poder hablar, salvo a través de un sintetizador vocal.

Pero pese a esta discapacidad, este profesor de la universidad de Cambridge consagró su vida al estudio del universo hasta convertirse en una figura científica de primer orden.