Conocida por sus playas extraordinarias de aguas transparentes y arenas blancas, por sus palmeras y su sol inagotable o por sus excelentes resorts, lo cierto es que República Dominicana es mucho más que Punta Cana y aún guarda –por suerte- numerosos tesoros con los que sorprender a los viajeros.

Una de las primeras ciudades fundadas en el Nuevo Mundo, el único desierto –y el único teleférico- del Caribe, un eco-rancho, un lago salado de 265 km cuadrados o una réplica del Cristo Redentor brasileño son solo algunos de ellos señala la nota de cerodosbe.com

6Surfea las Dunas de Baní

Dunas de Baní. Foto Turismo República Dominicana.

Ubicada en la provincia de Peravia, la península de Las Calderas alberga una de las atracciones naturales más sorprendentes: el desierto de las Dunas de Baní, un espectáculo natural único en las Antillas. Oficialmente conocido como Reserva Científica Monumento Natural Félix Servio Ducoudray, este desierto se extiende alrededor de 15 km en paralelo a la orilla del mar, dando lugar a un inusual contraste.

Con poca presencia de turistas, en los últimos años sin embargo varias empresas han comenzado a ofrecer la actividad de sandboard en sus dunas, una suerte de snowboard que sustituye la nieve por la arena pero que promete las mismas dosis de adrenalina.