Otro aspecto del la I Muestra de Cine Dominicano en Canadá, organizada por la Embajada Dominicana allí, la DGCINE y el Ministerio de Turismo.

OTTAWA. Canadá. La Ley Nacional de Cine en RD ha contribuido, desde 2012 cuando entro en vigor, a reposicionar la nueva imagen de la mujer, que desde 2003, con Éxito por Intercambio, la exponía como simple objeto sexual, encadenado a la percepción machista de muchos directores.

La afirmación la hace la directora de cine Leticia Tonos, al presentar su ponencia en el panel Promoción de la cultura a través del Cine, montado en el recinto de la Universidad Nacional Autónoma de México para acompañar la I Muestra de Cine Dominicano que ha incluido Juanita (Leticia Tonos) el documenta hay un país en el mundo (José Enrique Pintor) y la comedia dramática Colours (Luis Cepeda).

Aspecto del la I Muestra de Cine Dominicano en Canadá, organizada por la Embajada Dominicana allí, la DGCINE y el Ministerio de Turismo.

Las tres películas tuvieron mucho éxito y fueron elogiadas por el público que acudió a las exhibiciones, en el salón de audiovisuales de la UNAM Ottawa, dijo el embajador Pedro Vergés Cimán.

La I Muestra de Cine Dominicano, fue acogida por el recinto de la UNAM en Ottawa como parte de su programa de difusión de la cultura hispanoamericana y ha resultado un éxito como representación de la industria del cine nacional debido a la calidad de las tres producciones.

Los participantes en el panel sobre Cine y Cultura. Desde izquierda: Jose Rafael Sosa, Leticia Tonos, Michael Dobbin, Peddy García, Sylvie Jansen y Alicia Mayer González.

La exhibición y debate del cine criollo es montada por iniciativa dela Embajada Dominicana en Canadá, con apoyo de la Dirección General de Cine y el Ministerio de Turismo y la línea aérea Air Transat.

Además de Tonos, en el participaron el productor canadiense de cine Michael Dobbin, ejecutivo de Quiet Revolution, Sylvie Jansen, catedrática de la Universidad de Carleton, Alivia Mayer González, de la Universidad UNAM, de México, Peddy García, del Comisionad Dominicano de Cultura en New York y José Rafael Sosa, crítico y periodista dominicano. Al panel acudieron cineastas, estudiantes de cine, profesores universitarios, estudiantes canadienses y latinos de la UNAM en Ottawa.

Tonos destacó que la mayor parte de las producciones tras la ley nacional de cine, exceptuando algunos directores que sigue apegados a la perspectiva que no otorga el papel fundamental de las mujeres en la sociedad y la cultura, se evidencia un avance en la producción cinematográfica dominicana.

El productor canadiense de Cine Michael Dobbin, de Quiet Revolution, dijo que el cine de su país si bien refleja su sociedad, esta limitado porque la Ley de Incentivo al Cine prácticamente anula el 40 % de beneficios fiscales al mantener el pago de excesivos impuestos que no son exonerados.

Doddin criticó a los distribuidores de películas en Canadá de los que dice manejan mal el negocio en perjuicio de los filmes canadiense y censuro los productores de a Hollywood que llegan al país solo para aprovecharse de los incentivos legales y usan los escenarios naturales de Canadá, a los que agrega la bandera estadounidense y otros símbolos, el perjuicio de la marca nacional canadiense en esas películas.

Consideró que eso no ocurre cuando se acuerda una coproducción de Canadá con otros países, en las cuales se preserva la identidad cultural de las dos naciones participantes.

La catedrática Sylvie Jansen expuso que el cine canadiense enfrenta numerosas dificultades para ser proyectad en Estados Unidos debido a que no se ajusta al patrón comercial de Hollywood y en cambio se apoya en el perfil cultural de un pueblo resultado de mezcla de diversas culturas. Indico que el cine de su país paga caro el no ajustarse al cine norteamericano.

Peddy García, del departamento de Cine y Audiovisuales del Comisionado Dominicano de Cultura en NY, dijo que el cine nacional hecho en el exterior refleja la perspectiva culturalmente distinta a la que se hace en la Patria.

Explica que es un cine hecho por una comunidad dominicana que dejo su país, y que lucha por establecerse en un medio social de otra nación, proceso que dijo es difícil y trabajoso, en el curso del cual tienen que enfrentar
Jose Rafael Sosa destaco que el cine y la cultura mantienen una relación reciproca y que se transfieren mutuamente valores, actitudes y normas de comportamiento. Destaco los avances que ya no es posible hablar del “cine dominicano como conjunto” porque son muchas las expresiones y vertientes de perspectivas que se verifican en la industria.