Una mujer de 54 años de Ohio (Estados Unidos) tuvo que ser amputada de brazos y piernas después de que su perro la contagiase con la bacteria capnocytophaga, muy común en perros y gatos.

Esta infección le provocó primero fiebre y náuseas, y su situación empeoró cuando desarrolló sepsis y gangrena, por lo que tuvo que ser ingresada en el hospital.

La gravedad de las circunstancias hizo que los médicos le indujeran un coma. Cuando Marie Trainer, estilista y dueña de un salón de belleza, despertó 10 días después, habían tenido que cortarle parcialmente los brazos y las piernas para salvar su vida.

“Cuando abrí los ojos no sabía dónde estaba”, dijo Marie a Fox 8. “Fue muy difícil descubrir que tenían que quitarme las piernas y los brazos… Fue muy difícil lidiar con ello“.

Trainer ha sido intervenida en 8 ocasiones, y lleva más de 80 días ingresada en el hospital. Los médicos creen que pudo infectarse con el virus cuando la saliva de su perro entró en contacto con un pequeño corte en su brazo.

Ella y su marido, Matthew Trainer, son dueños de dos perros de los que no tienen intención de separarse y, tras las operaciones, Marie le preguntó a los médicos si podría volver a verlos.

“Los trajeron al hospital dos veces para que pueda verlos y solo eso me hizo sonreír”, aseguró en declaraciones a la CNN.

Por otro lado, su comunidad se ha volcado con ella, y han creado una página en GoFundMe para ayudar a Marie a pagar los gastos médicos, una campaña con la que ya ha recaudado cerca de 20.000 dólares. También organizaron un torneo de billar.

“No puedo creer que todos hayan venido a ayudar. Incluso personas que no conozco de otros estados. Es increíble la gente que ha venido a ayudar. Simplemente no sé cómo agradecerles a todos“, afirmó emocionada Marie Trainer.

La mujer, que espera poder asistir el 31 de agosto al próximo evento de recaudación de fondos, y asegura que su familia ha sido su principal apoyo y la razón de que tenga fuerzas. “No sé lo que haría sin ellos”, concluía la mujer.