El lunes, el venezolano Francisco Cervelli nos dio una lección muy importante. Cuando se quiere llegar quieto a una base, el corredor hace todo lo humanamente – o no tan humano – posible para lograr dicha encomienda.

Eso fue exactamente lo que hizo el receptor de los Bravos para llegar “safe” a la segunda almohadilla durante el partido contra los Rockies en Colorado.

No existe un deslizamiento perfecto. Pero el que realizó Cervelli en el Coors Field fue bastante… ¿impresionante? o ¿rarísimo? ¿Quién sabe? Lo único que sí podemos afirmar es que el oriundo de Valencia prácticamente voló para llegar a la base durante el tercer doble que ha conectado desde que debutó con la novena de Atlanta el sábado en el Citi Field.

Fue tan curiosa su actuación que hasta el umpire le preguntó si se encontraba bien. Afortunadamente no hubo lesiones que lamentar. Pero definitivamente… el nivel de dificultad del deslizamiento de Cervelli fue bien alto. Les recomendamos a los niños que por favor no lo intenten en ningún terreno de béisbol.

Cervelli fue dejado en libertad por los Piratas la semana pasada e inmediatamente encontró un lugar con los Bravos, donde se ha destacado en pocos días. ¡Enhorabuena!