El Mundial de básquetbol comienza el sábado en China con la ausencia de las más brillantes estrellas estadounidenses de la NBA, una decepción que sin embargo aumenta las posibilidades de aspirantes como España, Serbia, Australia, Francia y Grecia.

La Federación Internacional (FIBA) soñaba con atraer a China a todas las estrellas del básquet, sin éxito. Poco motivados por las medallas internacionales, los mejores jugadores prefirieron reservarse para la próxima temporada de la NBA. Sus franquicias les animaron a ello, pues recelan de estos torneos extraños a su cultura que ponen en riesgo de lesión a sus jugadores, algunos de los cuales llegan a cobrar decenas de millones de dólares por año.

No estarán por tanto ni LeBron James, ni Stephen Curry ni Kawhi Leonard, pero tampoco James Harden, Anthony Davis o Damian Lillard, que estaban en la preselección del entrenador de San Antonio Spurs, Gregg Popovich, la única estrella del equipo.

– También faltan Pau Gasol, Simmons y Teodosic –

La hemorragia no afecta solo a Estados Unidos. España no contará con Paul Gasol (lesión), Sergio Rodríguez o Nikola Mirotic; Australia será más fácil de superar sin su joven All Star Ben Simmons, mientras que Canadá solo contará finalmente con uno de los 17 jugadores NBA de los que dispone en total.

A las bajas de estos jugadores en buen estado físico se añaden, inevitablemente, una serie de lesiones. Serbia no podrá alinear a su base Milos Teodosic, mientras que Rusia no dispondrá de su mejor jugador, Alexei Shved. Por su parte, Francia perdió durante la preparación a su base Thomas Heurtel y a su ala-pívot Adrien Moerman.

También hay que tener en cuenta la ausencia del campeón de Europa, Eslovenia, y su joven estrella, Luka Doncic, principal víctima de las nuevas “ventanas” de clasificación disputadas sin los jugadores de la NBA ni los de la Euroliga. Demasiadas bajas para una competición que pretendía ser el equivalente en básquetbol al Mundial de fútbol.

– Estados Unidos, vulnerable –

Pese a todo, por supuesto que habrá grandes jugadores. Para empezar, el griego Giannis Antetokounmpo, mejor jugador de esta temporada de la NBA, pero también el genial pívot serbio Nikola Jokic, el francés Rudy Gobert, mejor defensor de la liga estadounidense en las dos últimas temporadas, el joven japonés Rui Hachimura, etc.

Las renuncias han puesto sobre la mesa una pregunta: ¿Será Estados Unidos destronada como en 2002 y 2006 luego de sus triunfos en 2010 y 2014?

Es un equipo muy distinto al potencial ‘Dream Team’, con solo dos All Star, Kemba Walker (que cambió este verano boreal Charlotte por Boston) y Khris Middleton (Milwaukee), pero intentará responder. Su vulnerabilidad, intensificada por la falta de experiencia conjunta, se puso de manifiesto en una derrota contra Australia en un amistoso, la primera desde 2006 de una selección estadounidense integrada enteramente por jugadores NBA.

Junto a los ‘Boomers’, las selecciones que parecen más capaces de aprovechar la situación son Serbia, subcampeona olímpica, del mundo y de Europa; España, último país europeo en ganar el título (2006), Grecia y Francia.