Con un Victor Wembanyama de nuevo incontenible, los San Antonio Spurs arrollaron este jueves 118-91 al Oklahoma City Thunder y forzaron un séptimo y definitivo partido de la final de la Conferencia Oeste de la NBA.
Wembanyama, con 28 puntos y 10 rebotes en 28 minutos, impulsó este triunfo de principio a fin de los texanos ante su público con el que colocaron el 3-3 en esta serie ante los vigentes campeones de la liga.
El equipo de Shai Gilgeous-Alexander, que firmó su peor partido de playoffs con sólo 15 puntos, tendrá una última oportunidad de volver a las Finales de la NBA el sábado en el séptimo partido, en Oklahoma City.
El ganador de esta apasionante serie se medirá en las Finales a los New York Knicks, que descansan desde el lunes tras barrer 4-0 a los Cleveland Cavaliers en el Este.
Este jueves, a Wemby no le pesó lo más mínimo su primer partido a vida o muerte en unos playoffs de la NBA.
Dos días atrás, el pívot francés tuvo su peor actuación en el quinto partido en Oklahoma City, del que se marchó frustrado sin atender a la prensa, lo que le valió una advertencia de la NBA.
Este jueves, Wemby quiso dejar claro que el choque iba a ser diferente desde su misma llegada al Frost Bank Center de San Antonio.
El gigante de 2,24 metros de altura sorprendió al presentarse con la cabeza completamente rasurada y vistiendo una túnica shaolin como la que usó en los entrenamientos de su retiro espiritual en China al final de la pasada temporada.
Antes del salto inicial también hizo una apasionada arenga para motivar a sus compañeros en la cancha.
«Todavía no hemos hecho nada», recalcó tras la victoria en unas escuetas respuestas a NBC.
A los 22 años, el pívot sigue cumpliendo las enormes expectativas que le rodean en los primeros playoffs de una carrera que promete ser legendaria.
«Las ganas de ganar superan al dolor» y al cansancio, comentó después ante la prensa.
– «Puede pasar cualquier cosa» –
El entrenador de Spurs, Mitch Johnson, aplaudió la actitud de sus jugadores y los consideró listos «para un ambiente hostil» el sábado ante un Thunder que dará «su mejor golpe».
«En un séptimo partido puede pasar cualquier cosa», auguró de su lado Gilgeous-Alexander. «Jugar en casa está bien pero no significa nada, tienes que ser el mejor equipo o tu temporada se ha terminado».
«Tenemos que ser mejores o la temporada ha terminado», insistió el doble MVP (Jugador Más Valioso) de la NBA, superado este jueves por la actuación de Wembanyama en ambos lados de la pista.
Al final del primer cuarto el francés ya sumaba 11 puntos con 4 tiros anotados, los mismos que en todo el partido anterior.
Wemby recuperó además el acierto desde la línea exterior, con 4 triples de los 15 que convirtieron los Spurs, en una efectividad del 37%.
Mientras los visitantes trataban de sofocar el peligro exterior, el joven Dylan Harper encontraba los espacios para romper su defensa.
El base novato, recuperado de una lesión en el segundo partido, fue clave en momentos decisivos y terminó con 18 puntos.
– Deblace en segunda parte –
Del otro lado, Gilgeous-Alexander se mostró incómodo desde el inicio, presionado por la defensa de los Spurs y errando sus característicos tiros de media distancia.
El canadiense, que brilló el martes con 32 puntos, terminó con una serie de 6-18 en tiros de campo y falló sus cinco triples intentados.
Apoyándose en secundarios como Cason Wallace, que anotó sus 11 puntos en la primera mitad, Oklahoma City se fue al descanso con solo siete puntos de desventaja pero a la vuelta del vestuario los locales les pasaron por encima con un descomunal parcial de 20-0.
Los campeones fallaron 13 tiros de campo consecutivos y estuvieron más de siete minutos sin anotar en un tercer cuarto de 13 puntos.
En medio de esta debacle, Mark Daigneault tiró la toalla y dejó en el último cuarto en el banco a SGA y el resto de figuras pensando en la batalla final del sábado.
El año pasado, Oklahoma City conquistó el campeonato tras ganar dos series en el séptimo partido, incluidas las Finales ante los Indiana Pacers.



