La cotización del petróleo terminó a la baja el miércoles al tiempo que Arabia Saudita aseguraba que su producción de crudo volverá pronto a la normalidad tras los ataques contra instalaciones energéticas y se alejaba el riesgo de una crisis militar.

En Londres, el barril de Brent del mar del Norte para entrega en noviembre cerró a la baja, perdiendo 95 centavos, o 1,5%, a 63,60 dólares.

En Nueva York, el barril WTI para entrega en octubre retrocedió 1,23 dólares, o 2,1%, para cerrar a 58,11 dólares.

“Los precios casi volvieron al nivel que tenían la semana pasada, antes de los ataques”, dijo Robert Yawger, de Mizuho.

Los ataques con drones contra importantes instalaciones petroleras, que hicieron caer a la mitad la producción de petróleo del país -aproximadamente un 6% del suministro mundial-, habían provocado que se dispararan los precios el lunes.

Pero la cotización se redujo mucho el martes luego de que Riad anunciara que la producción de petróleo del país será restablecida a fines de septiembre.

Y siguieron bajando el miércoles “la posibilidad de una intervención militar disminuía”, subrayó Yawger.

En particular, “el hecho de que Donald Trump anuncie un endurecimiento de las sanciones contra Irán hace pensar a los inversionistas que una escalada militar está por el instante descartada”, explicó.

Efectivamente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump anunció este miércoles un endurecimiento “sustancial” de sus sanciones contra Irán, tras los ataques contra instalaciones petroleras de Arabia Saudita que Washington atribuye a Teherán.

Los precios del petróleo también retrocedieron por el anuncio de un ligero aumento de las reservas de crudo en Estados Unidos la semana pasada luego de cuatro semanas de caída.

En la semana terminada el 13 de septiembre, las reservas comerciales de crudo aumentaron en 1,1 millones de barriles para llegar a 417,1 millones, mientras que los analistas consultados por Bloomberg anticipaban una caída de 2,3 millones de barriles.