La palabra huracán tiene su origen en el lenguaje de los nativos de la zona del Caribe que llamaban de esta forma al dios del viento.

Por otra parte el término tifón es una alteración de la expresión china «typhoon» que significa viento fuerte.

La única diferencia que existe entre ambos fenómenos es geográfica, uno afecta al Atlántico y el otro al Pacífico. En lo demás son eventos de la atmósfera absolutamente idénticos.

La temporada ciclónica en el Pacífico se ha fortalecido en las últimas horas debido a la formación de un sistema de bajas presiones que ya ha pasado a la historia por su rápida y violenta transformación.

Hagibis ha necesitado menos de un día para pasar de tormenta tropical a supertifón de categoría 5. Muy pocas veces se ha producido este tipo de intensificación tan brusca. Solo hay un precedente conocido, el del tifón Forrest de 1983. Los vientos sostenidos asociados ya superan los 250 kilómetros por hora.

Se trata además de un ciclón con un tamaño enorme, su ojo mide unos veinte kilómetros de ancho, y una presión muy baja, que llegó a registrar 910 milibares.

En las últimas horas ha modificado su trayectoria y en estos momentos se dirige hacia Japón, donde podría tocar tierra este sábado.

La previsión asegura que cuando llegue al país nipón todavía podría mantenerse con categoría 3 o 4. La alerta es máxima ya que afectará a zonas tan pobladas como Tokio con gigantes olas, vientos huracanados e intensas lluvias.