Como muchos saben, los avances científicos de la época han permitido conocer mucho de nuestros antepasados humanos a partir de los restos encontrados en diferentes regiones del planeta. Por medio de estos, los antropólogos forenses pueden determinar el perfil biológico de los individuos (sexo, edad, ascendencia y estatura) y compararlos con el esqueleto actual, o con otros de su misma época para determinar similitudes o diferencias, e intentar explicarlas.

Por lo general, este tipo de investigaciones se han centrado en conocer las personas de ascendencia afroamericana y europea, mientras que otros grupos han sido menos estudiados.

Sin embargo, esta situación parece estar cambiando pues un nuevo estudio craneométrico realizado por investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston (BUSM) se ha enfocado en conocer las características de grupos marginados como los dominicanos y haitianos. Midiendo la parte principal de su cráneo, encontraron que las dimensiones de ambos grupos son diferentes entre sí.

Diferencias influenciadas por su historia
Aplicando de tomografías computarizadas, los investigadores hicieron mediciones craneométricas antropométricas estándar a 190 cráneos individuos dominicanos y haitianos de un hospital importante en Santo Domingo, las cuales compararon para estudiar similitudes y diferencias.

Encontraron que a pesar de que ambos grupos comparten la misma isla en la que viven, los individuos dominicanos y haitianos son significativamente diferentes. La causa parece ser las historias políticas, económicas, sociales y demográficas diferentes que han vivido estos pueblos, que a pesar de estar tan cerca, los han mantenido separados, según Michelle Herrera, una estudiante graduada en el Programa de Maestría en Antropología Forense en BUSM.

“Nuestro estudio demuestra que, a pesar de compartir una pequeña isla, los individuos dominicanos y haitianos pueden diferenciarse con una buena cantidad de certeza estadística, lo cual es posible debido a las complejas historias de población que los han mantenido separados a pesar de su proximidad geográfica”.

Conviene destacar que la falta de datos de este tipo puede llevar a clasificaciones erróneas dentro de las diferentes razas humanas, en especial para laspersonas de ascendencia latinoamericana.

Los autores destacan que cada país de América Latina puede rastrear su linaje ancestral apartr de los grupos principales conocidos: indígenas, europeos y africanos, pero agruparlos a todos dentro de la categoría “hispana” es demasiado generalista.

Lo peor de ello es que esta clasificación ignora las características genéticas específicas de cada grupo parental. Por ello, es necesario realizar investigaciones en grupos diferentes a los estudiados comúnmente.

Referencia:

Craniometric Variation and Ancestry Estimation in Two Contemporary Caribbean Populations.

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