Cerca de una decena de países del Caribe han prohibido los plásticos de un solo uso y los productos de espuma de poliestireno para evitar la degradación medioambiental.
Una norma que ha entrado en vigor el primer día de 2020 en algunos de los principales países de la región, incluyendo territorios como Jamaica, Belice, Trinidad y Tobago o Bahamas, que durante los últimos días han realizado los ajustes finales para unirse a los estados más avanzados del mundo en defensa del medioambiente.
También se suman a la iniciativa Barbados, Dominica y Granada, todos ellos interesados en detener la degradación de sus territorios, especialmente en sus costas, fundamentales como reclamo para los turistas, la primera fuente de divisas para la mayoría de territorios de la región.
El ministro de Medio Ambiente de Bahamas, Romauld Ferreira, ha promovido durante el último año esta normativa que acaba con el uso de recipientes de alimentos de espuma de poliestireno, así como utensilios y bolsas de plástico de un solo uso. «Va a llevar algún tiempo abordarlo por completo, pero estamos satisfechos de que, en la medida de lo posible, tengamos alternativas disponibles», ha sostenido. Por su parte, el ministro de Salud, Duane Sands, ha precisado que a partir de ahora se acaba con el uso de pajitas y recipientes, aunque otros utensilios como las botellas de agua requerirán un período de transición.
Por otra parte, la directora ejecutiva de la consultora especializada en temas ambientales Jamaica Environment Trust, Suzanne Stanley, ha advertido de que los materiales ahora prohibidos deben ser reemplazados por otros que no produzcan contaminación. «Cualquier cosa que no sea biodegradable no es realmente una alternativa, porque lo que estamos tratando de hacer es eliminar el plástico de un solo uso del flujo de residuos sólidos», ha explicado.



