Han pasado los días y no han válido las súplicas y los pedido de ayuda. Los parientes de Nersi María Colmenares, la venezolana asesinada por un raso de la Policía Nacional el uno de enero de este año, solo han recibido como respuesta silencio e indiferencia a su dolor.

Ellos solo quieren que su pariente sea enterrada en su país natal, para que descanse junto a sus familiares y poder llevarle flores a su tumba. No tienen el dinero para trasladar su cadáver y la Embajada de su país en la República Dominicana no les da respuesta a su solicitud de ayuda con el costo de la repatriación del cadáver, cuyo valor es de 3,800 dólares.

Humberto Colmenares, hermano de la víctima, narra que ha acudido en varias ocasiones a la Embajada de Venezuela en República Dominicana y que lo pusieron a llenar un papel haciendo la solicitud de ayuda (del cual Diario Libre tiene copia) y luego de eso no le han dicho nada. Dijo que de eso han pasado más de una semana y que el señor que lo ha atendido, llamado Iván Salerno, no le ha dado ninguna respuesta. Agrega que lo último que hizo fue que le contestó un saludo por WhatsApp.

Ante la indiferencia de la legación y la promesa incumplida de la Policía Nacional de otorgar una “ayuda humanitaria”, Humberto Colmenares y Luis Alberto Delgado, hermano y cuñado de la víctima, respectivamente, se han dedicado a buscar ese dinero como sea, lo que incluye vender algunas cosas y pedir a personas solidarias. Las personas que deseen cooperar pueden hacerlo en la cuenta del Banco BHD número 1134109-0039 a nombre de Sori Alexandra Suero Tapia. También pueden comunicarse al teléfono 809-670-4893.

“Bueno yo comencé en la embajada, después que la Policía Nacional me dijo que no se iba a hacer responsable. Yo me dirigí allá y la primera vez que fui lo que hicieron fue tomar mis datos, tomar anotación de lo que yo le dije en un papel, como en una mascota que tenía allí y más nada. La segunda vez que fui les dije: ‘mira me van a atender, porque tengo mucho tiempo aquí’, y nada, y me atendieron y fue que hicieron como una cuestión de permiso, una hoja de reclamación del cuerpo allá, para Venezuela, pero no he tenido ninguna respuesta alguna”, narró.

“Estamos tratando de recaudar para ver si la enviamos, la última opción sería, bueno ya que veamos que no recaudemos el dinero, la opción sería tener que cremarla aquí y tener la cajita con sus cenizas y cuando yo vaya a Venezuela se la llevaré a mi mami”, dijo el hombre.