El nuevo brote de coronavirus en Corea del Sur es “muy grave”, señaló el presidente, Moon Jae-in, este martes al visitar el epicentro de la epidemia en el país, donde el número de casos rozaba los 1.000.

Los Centros de Corea para el Control de Enfermedades y Prevención (KCDC) confirmaron 144 nuevas infecciones, con lo que el balance de casos subió a 977, el mayor en un país después de China, donde emergió el virus.

Un operario con traje protector por el coronavirus rocía con desinfectante el hemiciclo de la Asamblea Nacional surcoreana, el 25 de febrero de 2020 en Seúl

De momento, el coronavirus se cobró diez víctimas mortales.

Multitud de actos fueron cancelados o aplazados, como conciertos de K-pop o el inicio de la liga nacional de fútbol, sesiones parlamentarias o el campeonato mundial de tenis de mesa, que debía celebrarse en Busan en marzo y que fue aplazado a junio “provisionalmente”, según sus organizadores.

Más del 80% de las infecciones de Corea del Sur se registraron en la ciudad de Daegu, la cuarta del país, y en la provincia vecina de Gyeongsang del Norte.

“La situación es muy grave”, declaró el presidente Moon Jae-in durante una visita a Daegu. “Ganaremos en la lucha contra este virus”, añadió.

Las calles de Daegu (2,5 millones de habitantes) están prácticamente desiertas desde hace días, al margen de las largas filas que se forman en las tiendas que venden mascarillas.

Las autoridades instaron a los ciudadanos a ser cautelosos y a quedarse en casa en caso de fiebre o problemas respiratorios.

El parlamento surcoreano canceló sus sesiones del martes, pues estaba cerrado para ser limpiado, después de que se confirmara que una persona con coronavirus asistió a una reunión allí la pasada semana.

Asimismo, Estados Unidos insinuó que los ejercicios militares conjuntos podrían verse “reducidos” a causa del brote.

Washington también pidió a sus ciudadanos que no viajen a Corea del Sur si no es estrictamente necesario, y Hong Kong anunció que solo permitiría llegadas a su territorio desde ese país, excepto si se trata de residentes. Mongolia también prohibió los vuelos desde y hacia Corea del Sur.

La mayoría de las infecciones están vinculadas con la secta cristiana Iglesia Shincheonji de Jesús.

El director de KCDC, Jung Eun-kyeong, pidió a los seguidores de la secta que eviten salir a la calle “en la medida de lo posible”.

Por su parte, el fundador del grupo, Lee Man-hee, anunció que proporcionaría al gobierno una lista detallada de los miembros para que sean examinados.

Fuente: AFP

¿Usted qué opina?