Muchos están descubriendo ahora mismo el increíble y maravilloso mundo del teletrabajo. Es muy útil eso de trabajar desde casa, pero también tiene un pequeño detalle del que quizá no te habías percatado: la comida está demasiado cerca. Y claro, luego estás tú, que no estás acostumbrado a esta manera de trabajar y que te distraes con la primera mosca que pasa; es inevitable que caigas en la tentación y picotees algo.

Ahora bien, si lo que pretendes es no salir rodando por la calle cuando termine el periodo de confinamiento, lo mejor es que eches un ojo a lo que comes. Es más, lo que quizá no sepas es que algunas de las cosas que más te gustan picotear las comes por comer, porque en realidad, tu cuerpo te está pidiendo otra cosa. Te lo contamos.



Chocolate

Es inevitable: hay una tableta de chocolate en casa, y ahí estarás tú. Si buscas chocolate de manera desesperada, lo que realmente quieres es magnesio. El chocolate tiene un alto contenido en este nutriente, que regula la función de los músculos y el sistema nervioso, el nivel de azúcar en sangre y la presión sanguínea. Sin embargo, podemos cambiarlo por frutos secos o un plátano, también ricos en este mineral. ¿No te resistes a pasar del chocolate? Come uno negro, lo más puro posible y sin azúcar.

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Pan

Pocos se resisten a un buen trozo de pan, ni siquiera los celíacos, que ahora tienen variedades más sabrosas. Lo que quizá no sepas es que cuando te mueres por comerte ese trozo de pan, tu cuerpo te está pidiendo aminoácidos, los compuestos orgánicos para formar proteínas. Por eso, mejor que lo sustituyas por frutos secos, pescado o huevos. ¿No te convence? Haz tu propio pan, bajo en hidratos.



Café

“Necesito un café o me muero” habrás oído decir a más de uno (incluso a ti mismo) en la oficina más de una vez. Si el cuerpo te está diciendo esto, es porque quiere cafeína y, probablemente, la glucosa extra que va a obtener del azúcar, la leche y la galletilla que te comerás de paso. En lugar de esto, opta por una taza de té verde, conseguirás espabilarte y un montón de beneficios en forma de antioxidantes.

Dulces

Los antojos de algo dulce son algo habitual para todo el mundo. Es imposible pasar al lado de una pastelería que recién ha horneado algo y no pensar en llevarte el local entero. Seguro que durante este periodo de confinamiento te ha dado por hornear y convertirte en repostero, o sigues comprando dulces para “animarte”. Grave error. Si tu cuerpo te pide este tipo de alimento, lo que en realidad quiere es glucosa para producir energía. Sin embargo, en lugar de atiborrarte a galletas, trata de consumir fruta, cargada de fructosa y antioxidantes; recuerda que el azúcar refinado es el primer enemigo de la salud.

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Fritos y sal

No hay quien pueda con ellos: para caer en la tentación, no hay nada como una buena ración de carbohidratos ricos en sal. Protagonistas de cualquier ‘cheat day’ que se precie, pocos se pueden resistir a picotear unas patatuelas o una hamburguesa triple de vez en cuando. Bien, pues se debe a una falta de vitamina B y grasas (de las buenas), que se pueden suplir con legumbres, frutas y verduras, como puede ser el aguacate. Sí, no es tan divertido como unas patatas al jamón, pero sí más saludable.

Visto en La Vanguardia