Conoce las cinco prisiones más famosas del mundo que se pueden visitar, lugares como Alcatraz o Robben Island que han trascendido y alcanzado fama mundial.

Alcatraz

Un islote siempre es buen lugar para instalar una prisión. Así de claro lo vieron en el gobierno de Estados Unidos para convertir en prisión las instalaciones militares que estaban en la isla de Alcatraz, en la bahía de San Francisco. La prisión, que se ganó el nombre de «La Roca», funcionó durante tres décadas y presume de que en todo ese tiempo nadie logró escaparse, si bien hubo tres presos que lograron salir de la prisión y de los que nunca más se supo. De ellos va una de las muchas películas que hay centradas en Alcatraz, y es que la cultura popular ha sido la que ha elevado a mito esta prisión.



Robben Island

La Isla Robben se encuentra en Sudáfrica y desde hace ya varios siglos era un lugar para enviar a gente que por algún motivo no merecía estar entre la sociedad, empezando primero por víctimas de enfermedades como la lepra y después delincuentes. La prisión alcanzó definitivamente fama mundial en el siglo XX por uno de sus presos, Nelson Mandela, que tras casi 30 años en la isla como preso político salió para cuatro años más tarde convertirse en presidente del país. La prisión ya está clausurada, es uno de los lugares estrella para visitar desde Ciudad del Cabo y alcanzó la categoría de Patrimonio de la Humanidad en 1999.



La Torre de Londres

Otra prisión que ha alcanzado la categoría de Patrimonio de la Humanidad es la Torre de Londres. Se trata de un edificio histórico de la capital británica, o más bien un conjunto de edificios con varias funciones, y una de ellas era la de Cárcel Real, una cárcel por la que no pasaban presos de poca monta, sino personajes de gran relevancia, desde aristocratas hasta reyes y reinas como Ana Bolena o Jane Grey. Fueron tantas y tan cruentas las ejecuciones que se llevaron a cabo aquí que la Torre de Londres siempre ha tenido fama de estar plagadas de fantasmas. Londres es una ciudad que es visitada cada año por millones de personas y que tiene muchos atractivos turísticos que puedes disfrutar mejor sabiendo esto

Isla del Diablo

Hay un grupo de tres islas frente a la Guayana francesa que las llamaron Islas de la Salvación, pero para algunos de los que pasaron por una de esas, lo que vivieron fue un auténtico infierno. Por eso, el nombre de Isla del Diablo que se le puso a esa isla le venía al pelo, porque en las instalaciones penitenciarias que allí se instalaron a mediados del siglo XIX los presos a duras penas sobrevivían en condiciones infrahumanas. La novela Papillon, llevadas con gran acierto al cine, recrea con fidelidad las condiciones de esta cárcel en la que 3 de cada 4 pesos morían entre sus muros.

Castillo de If

Cerramos la lista con otra prisión francesa que también ha pasado a la posteridad gracias a una novela. La novela en este caso es El Conde de Montrecristo, de Alejandro Dumas, y la cárcel es el Chateau d’If, un castillo que se construyó en el siglo XVI en un pequeño islote en las costas de Marsella, y que acogió a presos célebres reales (no sólo los de la novela) que pese a estar en la Costa Azul no es que estuvieran de vacaciones, ni mucho menos. Cerrada desde finales del siglo XIX, se puede visitar yendo desde Marsella y comprobar porque sólo un personaje de ficción ha sido el único en escapar de ella.

Foto 2 | Flickr – Doug Kerr