Francisca Lachapel recuerda sus inicios y cómo vivió la pobreza

Aunque hoy es una de las presentadoras de TV más queridas y vive una verdadera historia de amor, la vida de Francisca Lachapel no siempre fue color de rosa. Originaria de República Dominicana, la conductora de  Despierta América  no llegó a Estados Unidos con las puertas de la fama abiertas, de hecho tuvo que recorrer un difícil camino para encontrar el éxito. Pero aún en los momentos más complicados, jamás perdió la fe y su sonrisa le ayudó a entrar en el corazón de la gente adecuada.

Cynthia Valdez de la revista HOLA! indica que fue durante una charla virtual con José Luis Rodríguez ‘El Puma’, que Francisca Antonia Méndez Montero, su nombre real, recordó los días de su infancia, cuando nadie creía en ella ni en su sueño de algún día salir en la televisión. “Mi mamá me adora y me quiere pero me decía: ’eso no es para gente como nosotras’ porque éramos pobres, las muchachitas que son así blanquitas y con el pelo nuevo le pasan esas cosas pero a las niñas como tú, no”, dijo.

Aunque esas palabras le pesaron y hubo días que las creyó, su sueño y su motivación la llevaron a seguir adelante con su propio camino. Al llegar a USA, las cosas no fueron fáciles. Francisca vendía ollas de puerta en puerta con poca suerte. En una ocasión se alejó tanto del lugar en el que vivía que se quedó sin un centavo para poder regresar. Pero gracias a la bondad de una persona que la vio, volvió sana y a salvo.

Sin embargo, aún cuando se encontraba en Nuestra Belleza Latina, el reality que le cambió la vida, resonaban las limitantes con las que creció. “Muchas veces sentí que no merecía una corona y que esas cosas le pasaran a una niña como yo. Yo no pensaba que iba a ganar, tenía la esperanza de conseguir un trabajo que era lo único que me interesaba, no la corona”, dijo conmovida.

Lo que Francisca no sabía era que el carisma de una persona puede más que la belleza física. Y ella, aún con el tono de piel y orígenes que pensaba no la hacían merecedora del éxito, logró cautivar a los jueces del certámen con su alegría. Al ganar la corona en 2014, la vida de Francisca cambió por completo y hoy vive el sueño que desde niña sabía que se haría realidad.

Una vida que desde niña sabría que tendría

Muy dentro de ella, Francisca Lachapel sabía desde pequeña que triunfaría y que los sueños que tenía se harían realidad. Aunque no sabe exactamente cómo explicarlo, la dominicana visualizaba lo que hoy tiene, y estaba tranquila porque en el futuro sabía que todo estaría bien.

Francisca Lachapel y su novio

“Esta vida que yo tengo en mi corazón yo sabía que la iba a tener… Hasta me soñaba con momentos que yo he vivido”, reveló contenta por el buen camino de su destino. ¡Y lo que falta!