El plan de la industria del tabaco que podría revivir la economía

La economía dominicana año tras año ha alcanzado altos niveles de crecimiento en comparación a otros países de la región latinoamericana y el Caribe gracias a sectores como la construcción, el turismo y el comercio. Sin embargo, estas industrias se vieron afectadas por la pandemia del coronavirus, exceptuando la construcción que tras la reapertura de la economía ha ido recuperándose.

Pero, ¿cuál industria podría colaborar con que tras el COVID-19, la economía de República Dominicana se recupere rápidamente y vuelva a exhibir su éxito? Si se logra el objetivo del gobierno de relanzar la producción de tabaco, este producto agrícola podría hacer que el país mantenga su liderazgo económico.

El tabaco, de acuerdo a un informe del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), es uno de los sectores más importantes y de mayor aporte a la economía dominicana, ya que el país es el líder exportador de este producto a nivel mundial con cerca de US$1,000 millones en exportaciones.

Indica el Listin Diario que el tabaco genera cerca de 100,000 empleos directos, teniendo a la provincia de Santiago como principal productor al aportar 50% del total general. República Dominicana también produce 280 millones de cigarros artesanales y 8,000 millones de cigarros mecanizados, lo que convierte al tabaco en el producto que genera mayor volumen de divisa en el área agropecuaria. Cifras del MICM evidencian que en el 2019, el país exportó US$931.7 millones de tabaco, siendo el segundo rubro de mayor volumen con el 15.8% del total por capítulo arancelario de exportaciones de zonas francas.

Elevar la competitividad El Plan de Relanzamiento de la Industria del Tabaco busca que los cigarros dominicanos lleguen a nuevos mercados y declarar a este rubro como un patrimonio cultural del país.

Las cifras del MICM evidencian la importancia que tiene el sector tabaquero dominicano en las exportaciones además de cada uno de sus subsectores: productores, procesadores, fabricantes y comercializadores.

Por eso, el gobierno ve como una oportunidad que el tabaco sirva para relanzar la economía. Con este plan, según el documento aumentarían las exportaciones y se crearían nuevas fuentes de empleo, lo que representaría un alivio para el Estado.

Los ejes del relanzamiento El plan contempla préstamos a tasa cero o preferencial para cosecheros, procesadores y fabricantes, mientras que el Instituto del Tabaco (Intabaco) será el canal entre los beneficiados y las fuentes de financiamiento.

Este primer eje deberá cumplirse en un corto plazo de 30 a 60 días. El segundo eje es la infraestructura y su objetivo es que el Intabaco tenga capacidad para producir 1,500,000 plantas, suficientes para 800 tareas. Para alcanzar esta meta, el Gobierno se ha propuesto la construcción de invernaderos, acciones para asegurar espacio en zonas francas, entre otros.