El gobierno de Chile anunció el jueves un alivio de las cuarentenas, enfocada en retomar la presencialidad en clases y una mayor apertura en las actividades comerciales, aunque se mantienen los toques de queda y restricciones para salir del país en momentos en que la población inmunizada contra el covid-19 supera el 73%.

Chile, con 19 millones de habitantes, comenzó a vacunar en febrero y alcanzó a un 73,1% de su población objetivo con dos dosis y dosis única, al sumar 11.106.970 personas hasta la fecha, indicaron las autoridades sanitarias el jueves.



Desde hace 30 días las cifras de nuevos contagios, muertes y hospitalizaciones en camas de áreas críticas viene bajando paulatinamente y la tasa de positividad a nivel nacional de ubica en 4,45%.

Este jueves se contabilizaron 3.193 nuevos casos y 186 decesos, con lo que se totaliza más de 1,5 millones de contagios y 33.000 fallecidos.



Chile es uno de los países con las restricciones de movimiento a nivel nacional más prolongadas en el mundo y además, desde marzo de 2020 las clases en todos los niveles educativos se han desarrollado mayoritariamente de forma remota, acentuando desigualdades, con estudiantes sin acceso a plataformas digitales o conexión a internet.

A partir de ahora, aún si se producen rebrotes, el plan Paso a Paso sobre restricciones, «reconoce la educación como fundamental y la presencialidad como de vital importancia para el desarrollo formativo» de los estudiantes, aunque por ahora se deja a criterio de los padres enviarlos o no a clases presenciales.

Las autoridades mantuvieron el control de fronteras, que permanecen cerradas a los extranjeros, y con limitaciones para los chilenos o residentes para salir del país mientras exista la ameneza por la propagación local de la variante Delta del virus.

Al menos hasta el 15 de julio los chilenos y residentes que ingresen al país desde el exterior deben permanecer en un hotel al menos cinco días a costo de cada pasajero, hasta realizarse un PCR (hisopado) con resultado negativo.

Con toques de queda desde marzo 2020, y en gran parte del país con endurecimiento de restricciones durante los fines de semana, el nuevo plan reduce la duración del toque de queda que se aplicará según la evolución de la pandemia de cada región.

A partir de la próxima semana habrá mayor apertura en actividades comerciales, con la vuelta de los cines y público para el fútbol.