Gran parte de los semáforos del Distrito Nacional y zonas de la provincia Santo Domingo han estado apagados por varias horas en los últimos días, y han causado inconvenientes para el flujo del tránsito, como suele ocurrir cuando se producen lluvias.

Este jueves se pudo constatar que varios de los semáforos de importantes avenidas de la capital como la Abraham Lincoln, 27 de Febrero, Winston Churchil, Lope de Vega y Sarasota, entre otras estuvieron apagados en horas pico.



Las salidas de servicio se producen en momentos en que se están registrando lluvias en el Distrito Nacional y la provincia Santo Domingo, acompañadas de tronadas y tormentas eléctricas.

Indica el Diario Libree que en un informe de las principales casusas por las que ocurre este tipo de eventos en todo el país, realizado por el Colegio Dominicano de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores (Codia) a petición del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant), lo atribuye principalmente a la falta o mal funcionamiento de los sistemas de protección adecuada ante rayos y tormentas eléctricas.



Según la documentación en la que se solicita el estudio, de fecha cuatro de agosto del año en curso, el Intrant le requiere al Codia diagnosticar y recomendar soluciones a los problemas presentados por los semáforos y controladores de estos con el suministro eléctrico y que se agravan con las lluvias y tormentas eléctricas, lo que provoca luces apagadas o parpadeo y daños en piezas.

En las conclusiones entregadas el 27 de agosto pasado, se señala que la ausencia de una buena puesta de tierra, la oxidación y sulfatación de ésta, la falta de protección contra sobretensiones en las acometidas eléctricas y sistema de aislamiento óptico, entre otras particularidades afectan a los semá- foros del país.

“Al igual que los controladores, los módulos lumínicos se encuentran con un sistema de corriente AC (Corriente Alterna), lo cual los convierte en vulnerables a las fluctuaciones de voltaje y a las variaciones de voltaje y variaciones de ondas eléctricas, las cuales provocan una disminución muy significativa de la vida útil de los equipos instalados”, dice el informe que indica que esos inconvenientes ocurren a nivel nacional.

Insta a que se hagan las instalaciones y adecuaciones a los sistemas de tierra y certificarlas, que los controladores tengan siete horas de autonomía para garantizar su funcionalidad en caso de fallas en el suministro eléctrico, así como a una revisión de las conexiones de los semáforos, la colocación de interruptores y contadores homologados por la empresa que suministre la energía.

Expertos en el tema dijeron que además de todos los problemas antes señalados, hay semáforos cuya energía es suplida por instituciones, lo que los convierte en vulnerables por el riesgo de que cuando ocurran inconvenientes eléctricos en esos lugares, estos salgan de servicio.