Gisette Rosas es una mujer afrovenezolana, es productora audiovisual y actualmente vive en Barcelona. Desde 2017 está al frente del podcast Negra Como Yo y desde 2020 forma parte de la plataforma Esencia Rizada, junto a otras expertas del cabello rizado, Yecsi y Roxy.

Indica Ramón Barreto en Vogue que Gisette trabaja para dar una voz a los temas de identidad negra en Latinoamérica. En una misión por buscar su propia voz ha sorteado temas como el racismo, la transición capilar, el colorismo, la descolonización y el tabú intrafamiliar por el pelo afro. Es por ello conversa ha conversado con otras mujeres afrolatinas desde México hasta la Argentina.



© Foto: Cortesía de Gisette Rosas. Desde la plataforma @NegraComoYo, Gisette Rosas habla de temas afrolatinos.

En esta oportunidad hablamos sobre cabello afro, cabello rizado, ondulado, enchinado… Como gustes llamarlo, siempre y cuando decidas honrarlo tal y como es:

¿Por qué es importante hablar y darle espacio al cabello afro rizado? ¿Por qué es ahora el momento de dejar de hablar de ‘pelo malo’ en Latinoamérica?

Gisette Rosas: Al hablar de ‘pelo malo’ caemos en una categorización que refiere un cabello que ‘está mal’ y hay que ‘arreglarlo’. Sin embargo, el cabello afro es perfecto: su textura y composición son ideales para protegernos del calor y el del sol. Esto habla de nuestros orígenes.



A través de los años, debido a muchos procesos de desculturización, especialmente en Latinoamérica, hemos visto que el cabello afro se usó para justificar comportamientos negativos hacia las comunidades racializadas. Era una razón más para segregarlas e indicarles que debían cambiarlo ya fuera alisándolo, ocultándolo, para así mantener una narrativa errónea. La frase ‘pelo malo’ tiene una connotación muy nociva para quienes tenemos el cabello rizado. Por años incluso yo intenté cambiarlo, hasta que mi di cuenta que no había nada malo en mis rizos y comencé mi transición.

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Siempre es importante el contexto, debemos aclarar que las personas negras y el cabello afro -entendiendo y aceptando que el adjetivo ‘negro’ en español y de acuerdo a Antumi Toasijé, historiador y activista panafricanista español, no tiene el mismo valor que en Estados Unidos ni la connotación que recibe en el idioma inglés- hemos sido objeto de violencia, de creencias erróneas, de ser reflejados como ‘asalvajados’. Un discurso que impera en todo el mundo, Pero lo fundamental es entender el contexto de cada país y cada cultura así como su historia frente a las personas negras. El cabello afro es una característica común que compartimos millones de personas negras, de ahí la importancia de reconocerlo.

Muchas personas aún no conocen la escala del cabello afro ¿Por qué es tan importante identificar tu tipo de cabello y honrarlo?

Hay una escala para entender cada tipo de cabello, esto no es nuevo. Esta va desde el cabello liso ‘1a’, pasando por los ondulados que son los números ‘2’, hasta llegar a los rizados que van sobre el número ‘4’. Esta clasificación es relevante porque permite que la industria adapte y pruebe sus productos para los distintos tipos de cabello. Es más fácil identificar así como consumidor si un producto es o no es apto.

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¿Y cuáles son las características que en ocasiones la industria desconoce sobre el cabello afro rizado?
El cabello afro rizado es un pelo particular, que no tiene la capacidad de guardar tantos aceites. Tienes sus propios tratamientos. Nos han dicho toda la vida que estará siempre seco, en gran parte por el racismo sistémico, por eso debemos conocer cuáles son los productos ideales y escoger los que sí nos funcionan.

¿Cómo es posible lograr una transición capilar? (término usado para dejar de alisar y retomar los rizos naturales)

Es interesante, porque cuando crecemos, las mujeres con cabello afro debemos conectarnos con una sociedad más grande, ir a espacios en donde ser profesora, doctora, o cualquier otra profesión, implica tener que alisar y adaptarte. Por años hemos visto mujeres que nos han vendido la idea de que alisar es una solución a un problema. Incluso en nuestra propia casa. Pero también es posible aprender que con un pañuelo, con aceites, con trenzas, podemos mantener nuestro cabello más hidratado y sano, sin verlo como un problema. Llegamos a una edad en la que las trenzas para ir a la escuela se reemplazan por el ‘pelo de Beyoncé’, y eso implica tener que alterarlo.

Pero la ‘transición capilar’, como se le llama a este proceso, para mí fue un despertar. Un cambio que me tomó 7 meses. Ahora siento que crecí como mujer y que tengo una relación más sana con quien soy. Esto empezó en 2010 cuando mi prima que vivía en Estados Unidos regresó a Venezuela con su cabello afro natural y se veía increíble.

Comencé a preguntarme qué pasaría si yo dejaba de desrizarme. Un proceso que además de repetitivo era esta cosa horrible, que pica, que molesta, que contiene químicos fuertes… Me apoyé con YouTube y comencé a ver cómo otras chicas empezaban a hacer su transición sin saber nada sobre los aceites, champús ni tratamientos que te ayudarán en el camino. En ese momento lo único que usaba era aloe vera en todas sus presentaciones. Poco a pocos empiezas a entender la textura natural de tu cabello y su propio lenguaje. Esto también está relacionado con volver a las raíces, con reconectar con tu identidad.

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¿Por qué está mal que cualquiera toque, comente, critique o encasille tus rizos?

Siempre ha habido comentarios. Recuerdo cuando estaba pequeña y me decían cosas como: ‘Mira qué risa que cuando entras a la piscina no se moja tu cabello’. Cuando migré empecé a estudiar al respecto, a hablar con otras personas. Fue entonces comencé a hablar abiertamente del cabello afro, incentivando a otras mujeres a descubrirlo y empecé a compartir consejos.

En Latinoamérica tenemos una facilidad para hablar del cuerpo del otro… para romper esa barrera del espacio del otro. Pero con esa misma facilidad deberíamos aprender a tener conversaciones puntuales entendiendo cada espacio y cada contexto. Quizás no todos los espacios sean aptos para hablar de racismo.

Pero sí es un buen momento para que todos lo hagamos. Por eso me alegra que haya cada vez más personas hablando sobre el cabello afro, ya sea a través de un meme, un tweet, una película… Nuestros países son resilientes y eso lo hace más fácil. Ahora amo ver a mi mamá ahora con su cabello afro al natural, ver el cambio en mis tías, en mis amigos…