El sustantivo obligatoriedad, que designa la ‘cualidad de obligatorio’ que tiene algo, no significa lo mismo que obligación: ‘aquello que alguien está obligado a hacer’, por lo que resulta inapropiado hablar de la obligatoriedad de alguien de hacer algo.

Sin embargo, en los medios de comunicación pueden encontrarse frases como «Si no existe, el Ministerio de Obras Públicas y la Corporación de Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD) deberían firmar un convenio que establezca la obligatoriedad de la CAASD en reparar cada vez que rompe el pavimento para trabajar en las tuberías de ese organismo» o «Las administradoras de riesgos de salud tienen la obligatoriedad de continuar cubriendo los servicios requeridos por los afiliados en las condiciones establecidas por el Seguro Familiar de Salud».



El Diccionario panhispánico de dudas explica que es incorrecto usar obligatoriedad con el significado de obligación: «Las personas u organismos tienen obligaciones, no obligatoriedades». Así, sería apropiado hablar de la obligatoriedad de las leyes, pero de la obligación de las personas y de las instituciones de respetar las leyes.

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Cabe apuntar, además, que el complemento que expresa la obligación va introducido por deobligación de reparar, no obligación en reparar ni obligación a reparar.



Así pues, en los ejemplos anteriores lo apropiado habría sido escribir «Si no existe, el Ministerio de Obras Públicas y la Corporación de Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD) deberían firmar un convenio que establezca la obligación de la CAASD de reparar el pavimento cada vez que lo rompe para trabajar en las tuberías de ese organismo» y «Las administradoras de riesgos de salud tienen la obligación de continuar cubriendo los servicios requeridos por los afiliados en las condiciones establecidas por el Seguro Familiar de Salud».

Por Fundéu Guzmán Ariza