Reforzados por la vuelta de Smart y Horford, los Boston Celtics se llevaron el jueves un rotundo triunfo 127-102 de la cancha de los Miami Heat con el que empataron 1-1 la final de la Conferencia Este de la NBA.

Los Celtics asestaron a los Heat su primera derrota en casa en estos playoffs gracias a una monumental primera mitad en la que el estelar Jayson Tatum anotó 17 de sus 27 puntos tan solo en el segundo cuarto.



Con una feroz intensidad en ambos lados de la cancha, Marcus Smart fue clave para la reacción de los Celtics firmando uno de los mejores partidos de su carrera, en el que terminó con 24 puntos, 9 rebotes, 12 asistencias y 3 robos.



El base, por un esguince, y el dominicano Al Horford (10 puntos), por el protocolo contra covid-19, habían sido sensibles bajas en la derrota inicial de Boston el pasado martes.

«Me sentí mal por no haber podido estar con mis compañeros. Es una bendición estar en la pista con ellos e ir a una batalla contra un muy buen equipo como Miami», dijo Smart, elegido esta temporada como el Mejor Jugador Defensivo de la NBA.

Por los Heat apenas su líder Jimmy Butler, con 29 puntos, plantó cara a la contundente actuación colectiva de Boston.

«No quiero pasar página (todavía), esto tiene que doler», recalcó Butler ante la prensa. «Ellos intentaron avergonzarnos, y lo hicieron».

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«Metieron canastas que fallaron en el primer partido. Fueron el equipo más físico y se llevaron un triunfo a domicilio», dijo el escolta, que se mostró autocrítico con su papel de director de juego ante la baja por lesión del veterano Kyle Lowry.

«Creo que fui un poco egoísta en ataque. Tengo que involucrar más a mis compañeros, cuando ellos anotan y son más agresivos somos mejor equipo», afirmó.

– Acierto exterior –

El jueves, la serie parecía seguir de cara para los Heat cuando arrancaron el choque con un parcial de 18-8 y cuatro triples anotados.

Pero el acierto cambió dramáticamente de bando y los Celtics comenzaron a bombardear desde la línea exterior a los Heat hasta terminar el primer cuarto con 9 triples de 11 intentos (81,8%).

Con seis de sus siete jugadores de rotación anotando desde la larga distancia, los Celtics dieron un recital de circulación de balón hasta encontrar al compañero mejor situado.

Tatum, en otra pieza de museo de sus deslumbrantes playoffs, fue la punta de lanza de un equipo que persigue sus primeras Finales desde 2010 y que ya ha dejado en el camino a candidatos como los Nets y los Bucks, vigentes campeones.

– Butler sin ayuda –

Los Celtics se fueron al descanso con 70 puntos anotados, su mayor cantidad como visitantes en una primera mitad en playoffs desde 1972.

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A la vuelta del vestuario, y con 25 puntos de desventaja, el único jugador de los Heat en reaccionar fue Butler, quien venía de lograr 41 puntos el martes.

El escolta trató de liderar la resistencia sumando 16 puntos en un tercer cuarto en el que también se fajó al máximo en defensa.

Miami redujo la desventaja a 18 puntos pero el técnico de los Celtics, Ime Udoka, frenó el impulso con un tiempo muerto y sus pupilos retomaron el control.

El pívot Bam Adebayo (6 puntos y 9 rebotes) y el escolta Tyler Herro (11 puntos), los aliados ofensivos habituales de Butler, estuvieron desdibujados y las alternativas desde el banquillo como Victor Oladipo o Duncan Robinson tampoco cambiaron el rumbo del partido.

A mediados del último cuarto gran parte de los aficionados de los Heat abandonaron sus asientos al ver que los Celtics llegaban a tener una ventaja de 31 puntos.

«Esto solo cuenta como un partido. No nos gusta. Tenemos que resolver algunas cosas», reconoció Erik Spoelstra, técnico de Miami. «Cuando se llega a esta fase solo hay equipos muy buenos, sin muchas debilidades».

Boston tendrá ahora la ventaja de campo en los dos próximos partidos de la eliminatoria, comenzando por el tercer choque que se disputará el sábado en el TD Garden.