Misisipi se convirtió este jueves en el séptimo estado de Estados Unidos en prohibir el aborto luego de la decisión del 24 de junio de la Corte Suprema de anular un fallo de 1973 que lo autorizaba a nivel federal.

Defensores y opositores al derecho al aborto se enfrentaron frente a la clínica «Jackson Women’s Health Organization», que hasta ahora practicaba procedimientos para interrumpir el embarazo.



Apodada la casa rosada por el color de su fachada, la clínica realizó sus últimos abortos el miércoles y recibió a sus últimas pacientes el jueves para consultas de seguimiento.

Blandiendo grandes carteles con leyenda «Ama a Dios con todo tu corazón, alma, fuerzas y espíritu», decenas de opositoras al aborto recibieron a las pacientes con oraciones y música.



Enfrente, defensoras del derecho al aborto respondieron con pancartas que referían a la alta tasa de mortalidad materna en el Estado: «¿por qué les interesan más las vidas hipotéticas que las reales?»

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Cheryl Hamlin, una de las médicas que trabajaban en la clínica, criticó a los opositores al aborto, acusándolos de no «respetar los derechos de las mujeres».

La «Casa Rosada» fue durante años la única clínica en realizar abortos en este estado sureño conservador y muy religioso.

El 24 de junio, la Corte Suprema anuló su histórica sentencia Roe v. Wade de 1973 que garantizaba el derecho de las mujeres a interrumpir su embarazo.

Anticipándose a esta decisión, 13 estados habían adoptado leyes para prohibir automáticamente los abortos en su territorioun vez que saliera el fallo del alto tribunal.

Fue una de esas leyes, llamadas «zombie» o «gatillo», la que entró en vigor este jueves en Misisipi. Adoptada en 2007, prevé hasta 10 años de cárcel para quienes practiquen un aborto.